El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Imagínense este aparatito SITEL en manos de unos policías socialistas como los que mantiene como cargos de confianza el señor Fouché Pérez Rubalcaba
La sombra de un Estado policial planea sobre el Gobierno ZP. La legalidad del sistema de escuchas Sitel todavía está puesta en duda entre los 'populares'. La secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha asegurado que desde su formación todavía están esperando explicaciones por parte del Gobierno. Todo ello, tras las denuncias que ha realizado por el irregular funcionamiento del sistema de interceptaciones de comunicaciones Sitel.
Lo dicho por Cospedal es -escribe Hermann Tertsch en un artículo titulado "Sitel, la máquina del miedo" en ABC- hablar de la defensa de la libertad en uno de sus elementos básicos que son la privacidad y el derecho a la intimidad. Aunque en otros asuntos claros para la libertad de la ciudadanía el PP de Mariano Rajoy parece tener tan interiorizado el discurso de la hegemonía socialista que es incapaz de poner pie en pared, algo es algo.
MANIPULACIÓN Y SITEL
Hermann Tertsch:
CONVERSACIONES CONTROLADAS
Pero el efecto fundamental -señala el conductor de Diario de la Noche- de esta opacidad del uso del SITEL está en la generación de miedo. En la parálisis que genera en muchos ciudadanos descontentos la convicción de que, siendo permanentemente vigilados, quedan a merced de políticos, policías y jueces socialistas. Es un salto cualitativo en la lucha contra la discrepancia que da miedo. Y con razón.