Un centenar de artistas suscriben un manifiesto contra el acoso a Garzón.
/>
/>
/>
Cerca de un centenar de artistas, intelectuales y personalidades del mundo de la cultura -los que pidieron el cordón sanitario para aislar al PP- han suscrito un manifiesto para hacer pública la "preocupación social" por el acoso al juez Baltasar Garzón y la "gravísima situación" que se derivaría de la posible suspensión cautelar del magistrado, que tiene tres causas por prevaricación en el Tribunal Supremo.
El manifiesto califica como una "perversa paradoja" que los "presuntos delincuentes erigidos en acusadores conviertan al juez que los investiga en reo".
Ignacio Camacho cree desde ABC -La Hermandad- que sería estupendo que el Supremo evacuase pronto sus providencias pendientes sobre el juez Garzón, más que nada para ahorrarnos la romería de abajofirmantes que cada día se retratan en homenajes y manifiestos para meterle presión a una justicia en la que sólo parecen creer cuando respalda sus prejuicios ideológicos.
Falaces porque esta cuerda de artistas y políticos conocidos por sus eminentes conocimientos jurídicos ignora adrede que Garzón no está bajo sospecha por querer juzgar los crímenes franquistas, sino por abrirle al franquismo un inútil proceso general a sabiendas de que no tenía competencias para ello y de que los responsables de sus desmanes llevan un cuarto de siglo criando malvas.
O sea, que con su furor de hacer justicia por encima de las leyes puede acabar (presuntamente, claro) beneficiando a quienes (presuntamente también) las han infringido.
Con todo y con ello, los procesos que atribulan a la hermandad de actores y demás crema de la intelectualidad se están desarrollando con todas las garantías procesales, lo que quizá no haya ocurrido con algunos de los que ha manejado el juez estrella.