Periodista Digital. Tertulia Carmelo Encinas y Álvaro Lodares
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El Congreso del PP fue una balsa de aceite para Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno, que también lo es del partido, ha salido de la capital hispalense mucho más reforzado y con un reparto del poder entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal, a las que deja el peso del Ejecutivo y del partido, pero siempre siendo él quien maneja los hilos. Carmelo Encinas y Álvaro Lodares ofrecen su visión:
Carmelo Encinas apunta que:
Rajoy en ese reparto ecuánime a la gallega para que todos estén contentos, se ha reservado cierta tensión interna. Le ha dado el poder en el partido a Cospedal y el poder en el Gobierno a Soraya. Dos mujeres que, aunque no se llevan mal, también es verdad que no tienen una sintonía estupenda. Al final son dos gatas. Diría dos gallos si fuesen dos hombres. El poder está entre dos gatas y esa tensión entre dos poderes siempre le conviene al que está arriba.
Lodares sostiene estas afirmaciones:
Comparto lo dicho por Carmelo. Rajoy lo ha sabido hacer bien, Ha sabido dar un poquito de poder a cada clan del partido para contentar a todos.
Sobre si es demasiada ambición de poder compaginar la Presidencia del Gobierno con la del PP o la Presidencia de Castilla La Mancha con la secretaría general de Génova 13, Encinas considera que:
Esto es un asunto interno del PP. Cospedal está capacitada para desempeñar ambas labores. la secretaria general del partido no te lleva una dedicación de 14 horas diarias. Cuando estás en la oposición tiene muchísima importancia, pero cuando se estaágobernando, la secretaría general queda a un lado. Creo que Cospedal está capacitada para ambos puestos y no le veo problema de incompatibilidad.
Lodares añade, refiriéndose al caso de Rajoy, que:
No tiene por qué ser contraproducente que Cospedal esté en dos partes. Tampoco lo de que Rajoy sea presidente del Partido Popular y de España. Tampoco es ninguna novedad y eso lo ha hecho, por ejemplo, el PSOE.
En cuanto a la oportunidad de hacer ahora este congreso, con un país devastado económicamente, con cinco millones de parados, Encinas asegura que:
Tal vez habría que haber hecho algo un poco más discreto aunque sea como símbolo de austeridad. Algo de modestia si que tenia que haber exhibido.
Lodares, por su parte, estima que:
Siempre suele ocurrir lo mismo. Soy partidario de que no se produzca ese abultamiento en el gasto. Todo este tipo de gastos, que podemos entrelazarlo con lo que significa la financiación de los partidos políticos, se seguirán produciendo sin miramientos. Está claro que cuando uno esta en la situación ventajosa hay que vender lo que se esta haciendo mejor.
Con la colaboración de Sandra Besga