Opinión
Alberto Núñez Feijóo, Soraya Sáenz de Santamaría y Maria Dolores Cospedal (PP). EP
En Génova hay miedo a que alguna de las dos líderes, y en especial Sáenz de Santamaría, mantenga sus aspiraciones y presente una candidatura

Todo son quinielas y especulaciones, pero a nadie le cabe la mínima duda de que Alberto Núñez Feijóo lanzará su candidatura justo antes de que concluya el plazo y que será el nuevo líder del PP y su candidato a la presidencia del Gobierno de España, en las próximas elecciones generales (Mariano Rajoy: "No tengo sucesores ni delfines").

Mariano Rajoy no suelta prenda, pero se está imponiendo la tesis en la sede de Génova, donde trabaja a diario el expresidente, de que para garantizar una candidatura única de Núñez Feijóo y evitar pugnas costosas, quizá sea conveniente realizar dos movimientos de gran calado: Soraya Sáenz de Santamaría recalaría en Bruselas y María Dolores de Cospedal sería la candidata de los populares al Ayuntamiento de Madrid.

Feijóo cuenta con todo el respaldo del aparato del PP para ser el futuro líder de los Populares. Pero, como cuenta este 13 de junio de 2018 Carlos Cuesta en OKdiario,  Génova quiere además que esta candidatura sea única, que se priorice la sensación de unidad en el partido.

Y para ello existe un problema: las aspiraciones de la actual secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y de la ex vicepresidenta del Gobierno con Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría.

Por eso, desde el aparato se ha diseñado un plan con el objeto de que todos los afectados salgan ganando y todos, a su vez, hagan ganar al partido: dirigir a las dos líderes mencionadas a retos electorales importantes en el futuro más inmediato, pero, a su vez, fuera de la estructura de mando directo del partido.

El objetivo es evitar disputas internas. En Génova hay miedo a que alguna de las dos líderes, y en especial Sáenz de Santamaría, mantenga sus aspiraciones y presente una candidatura. Porque en ese caso el partido sí puede sufrir claramente y abrirse la posibilidad de una lucha intestina.

Por ello se han planteado ya un doble destino. El primero, sería el de María Dolores de Cospedal, que podría disputar las elecciones municipales como candidata por el PP a la Alcaldía de Madrid. Se trata de una de las plazas más importantes en estos momentos para el PP y que, con una buena candidata, se puede ganar y recuperar para los Populares.

Se trata de la capital de España, de una plaza con fuerte presencia mediática y real y con una dosis de poder más que considerable. Es decir, que es un reto que evidentemente necesita de una apuesta fuerte por parte del partido y que justicia el envío de un peso pesado para pelear por esta plaza.

El segundo destino sería el de la listas europeas: como jefe de cartel y líder para las elecciones europeas. Esta plaza sería la que quedaría abierta para Soraya. Se trata de un puesto que no sólo permitiría al PP levantar cabeza y sortear uno de los retos más difíciles -hay que tener en cuenta que las Europeas son unas elecciones con circunscripción única y, por lo tanto, el resultado no cuenta con las ayudas a los más votados propias de otras elecciones españolas-.

Además, es el voto de castigo más habitual por su menor relevancia práctica en la vida de los ciudadanos. Es el voto que se suele calificar como menos concienciado, más espontáneo, por lo que en un momento de bajada puede propiciar importantes sustos a los partidos.

Por ello situar al frente de esta candidatura a una persona como Sáenz de Santamaría puede ser importante e incluso decisivo.

Con ello, Génova espera llegar a un acuerdo y que se evite la pelea y la plasmación en voto de una posible disputa interna.