Los invitados intrusos a la fiesta de Thessa.
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La incauta olvidó marcar el evento como privado y la concentración se saldó con seis detenidos
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Son las cosas que pasan por ir por la vida como un zombie, colgado de la redes sociales. Unos 1.600 desconocidos se congregaron en la noche de este sábado 4 de junio de 2011 en Hamburgo frente a la casa de una joven que había convocado a sus amigos a su cumpleaños a través de Facebook.
La incauta olvidó marcar el evento como privado y la concentración se saldó con seis detenidos y un escándalo que trajo de cabeza a la mismísima policía alemana.
Aunque la fiesta había sido desconvocada ante las numerosas confirmaciones de asistencia -unas 15.000- los jóvenes acudieron a la dirección indicada en la red social y allí permanecieron hasta bien entrada la madrugada.
Previamente y ante el temor de que la situación pudiera descontrolarse, la familia de Thessa, que cumplía 16 años, contrató a un servicio de seguridad privada y alertó a la policía.
Nada fue suficiente. Al ver la 'marabunta' que s ele echaba encima, la adolescente huyó de su casa en el barrio de Bramfeld, y alertó a la policía
A pesar de las medidas de seguridad -cerca de 80 policías estuvieron de servicio hasta las 02.00 de la madrugada-, no todos los jóvenes con ganas de fiesta se comportaron de forma pacífica.
"Arrojaron piedras, botellas y petardos. Los 'invitados a la fiesta' destruyeron jardines y pisotearon vallas", declaró Mirko Streiber, portavoz de la policía, quien agregó que algunos incluso se instalaron en los techos de los garajes.
Alrededor de la casa reinaba el caos y seis personas tuvieron que ser detenidas por causar lesiones y provocar daños materiales, aunque ya han sido puestas en libertad.
"Cuando no se conoce bien el funcionamiento de Facebook, más vale estudiarse primero bien las condiciones de uso y luego convocar a un evento".
Según el portavoz policial, Internet ha llegado a una dinámica propia en la que el individuo ya no es capaz de ejercer el control.
Hay 11 personas detenidas por delitos que van desde la agresión física y la resistencia al arresto al daño de la propiedad y violar la legislación sobre explosivos.
"Hubo algunos incendios, un poco de violencia y una considerable ingesta de alcohol que causó algunos daños en la propiedad. Ha habido muchas grandes fiestas organizadas en Hamburgo, pero ésta debe ser la mayor fiesta no organizada de la historia".