Periodismo

La trágica muerte de Iván Fandiño, consecuencia de una gravísima cornada inferida por un toro de la ganadería de Baltasar Ibán en la ciudad francesa de Aire Sur L,Adour, ha dejado sumido en la tristeza al mundo del toreo.

Quienes parecen alegrarse, como siempre, son algunos animalistas, tan bestias como los animales que dicen defender.

 

El torero fue prendido en un quite con el capote al primer toro de Juan Del Álamo, momento en el que trastabilló y, una vez en el suelo, el animal, tercer toro de la tarde, le metió el pitón en el costado.

Consciente, todavía fue capaz de decir: "Daos prisa en llevarme al hospital, que me estoy muriendo". A toda prisa fue conducido a la enfermería, y desde allí a un hospital de Mont de Marsan donde nada pudieron hacer por su vida, certificando su defunción.

Iván Fandiño tomó la alternativa en Vista Alegre, Bilbao en 2005 ante "Afrodisíaco", de la ganadería de El Ventorrillo, con El Juli de padrino y Salvador Vega de testigo.