Periodismo
Rodrigo Lanza junto a su madre y Beatriz Talegón. PD

La ha liado a base de bien. Beatriz Talegón, abogada, exsocialista, nueva fan del separatismo catalán, se ha metido de lleno en el barro de defender lo indefendible.

En esta ocasión, a la política y tertuliana se le ha pasado por la cabeza y por el teclado defender al asesino de Víctor Láinez, el motero al que mataron por el simple hecho de llevar unos tirantes con los colores de la bandera española.

Este 20 de diciembre de 2017, en las páginas de Okdiario, hace un artículo en el que intenta convencer a sus lectores de las bondades de Rodrigo Lanza, el okupa y antistema chileno. Así empieza su indigesto ensayo -¿Quién es Rodrigo Lanza?-:

Toda una incógnita. Y segura estoy de que esa arfirmación le sorprenderá. Porque lo más probable es que usted ya tenga una imagen clara de quién es este hombre, chileno y de nacionalidad italiana, pero ancado en España desde hace muchos años. Condenado por haber dejado tetrapléjico a un policía durante un altercado en una casa okupa en Barcelona. Presunto asesino de un hombre, vinculado con la extrema derecha, en un local de Zaragoza la semana pasada. Quizá no muchos sepan que existe otra versión de Lanza. La de un activista de izquierda radical, antisistema, y okupa que protagonizó un documental publicado en 2015, ‘Ciutat Morta', en el que se narraba lo sucedido en aquél altercado que lo llevó a prisión durante cinco años.

Compra la versión que los acólitos de Lanza han ido comprando:

En este documental, que ha sido visionado en una grandísima cantidad de ocasiones, Lanza y otras personas narran en primera persona lo que, según ellos, sucedió en realidad. Explican cómo se sucedieron una serie de hechos y de circunstancias que les situaron en una comisaría de policía, sufriendo un proceso lleno de irregularidades y cumpliendo una condena por algo que aseguraban no haber cometido.

Explica que:

De hecho, en el documental se cuenta la historia de Patricia Heras, una mujer a la que, según se explica, el altercado ocurrido en la casa okupa nada tuvo que ver con ella -que al parecer ni siquiera estaba por allí-. Heras, condenada igualmente, terminó suicidándose en un permiso penitenciario, dejando una carta de despedida en la que volvía a asegurar, antes de quitarse la vida y tras sufrir problemas psicológicos desde su detención, que ella no había tenido absolutamente nada que ver en lo sucedido.

Destaca que Lanza fue un pobre inocente al que trincó como un pardillo la policía cuando el famoso desalojo en el que un agente quedó tetrapléjico:

Lanza es uno de los jóvenes que explican que encontrándose en la casa okupa, ante el revuelo que se formó, recibió una agresión y salió corriendo. Un policía corrió detrás de él, y en un punto, Lanza decide detenerse pensando que no había motivo por el que correr. Según relata, a partir de ese momento, comenzó su calvario. Denuncia malos tratos y torturas en la comisaría de Policía, así como un proceso judicial lleno de irregularidades, siendo finalmente condenado sin ninguna prueba fehaciente. Así es como Rodrigo Lanza se mostraba frontalmente frente al sistema. Y así se ha venido manifestando desde que saliera de la cárcel tras cumplir su condena.

Y le sorprende que se condene a Lanza de una manera tan abierta:

De pronto, Lanza vuelve a ocupar titulares. Esta vez acusado de asesinar a Víctor Láinez, un hombre que simpatizaba con la extrema derecha, con quien se encontró en un bar de Zaragoza. Según la versión más extendida, Rodrigo asesinó a Víctor por el hecho de ir vestido con unos tirantes que reproducían la bandera de España. Estos han sido los hechos que hemos leído y escuchado durante una semana. Hasta que la familia de Rodrigo ha escrito una carta pública para trasladar la suya: que en realidad Rodrigo fue atacado por Víctor, que supuestamente se abalanzó sobre él con un cuchillo o navaja en la mano. Que Lanza se defendió. Pero que no es culpable del asesinato de Láinez.

Concluye que:

Sea como fuere, en estos momentos hay certezas: que Víctor Láinez ha muerto, suponiendo en sí mismo un hecho deplorable, desgarrador y que ha de ser condenado por todo demócrata, e igualmente, que Láinez (aunque debe tratarse de un error, ya que se refiere a Lanza) por el momento es presuntamente inocente, hecho que todo demócrata defensor del Estado de Derecho debe respaldar. Por lo tanto, es preciso aclarar lo sucedido, con la mayor celeridad posible, para que la duda que pueda rondarle a algunos quede disipada.

TWITTER ARDE

En la red social del estornino, no han tardado en aparecer críticas a Talegón e incluso al propio director de Okdiario, Eduardo Inda, por permitir que la política escriba en el periódico.