Periodismo
Bertín Osborne, Carlos Herrera y Pablo Iglesias. PD

Bertín Osborne, allá donde vaya, siempre deja titulares. Opina sobre todo y sobre todos y nunca rehuye una pregunta, por muy complicada o aviesa que pueda ser esta.

Este 27 de enero de 2018, los compañeros de El Confidencial Digital le realizan una extensa entrevista en la que no se calla absolutamente nada, desde el ambiente político, mediático e incluso da su versión sobre las acusaciones de ser culpable del hundimiento de la franquicia El rincón de Bertín.

El artista, preguntado por Podemos y sobre la negativa de Pablo Iglesias a acudir a su programa, asegura que ahora ya no está tan interesado en él:

Pablo Iglesias no sé si quiere o no quiere. No tengo ni idea. Te confieso que yo llamo personalmente a la gente que conozco mucho. De los demás se encargan o la productora o Telecinco. Me hubiera apetecido hace tiempo que viniese al programa. Ahora, no tanto...

Asegura que, respetando la forma de hacer política de Podemos, él no comulga con la misma:

Surgieron en pleno caos y en medio de una catástrofe social. Ahora veo que la sociedad está más sólida y más organizada, y hemos mejorado muchísimo. Creo que ya no tienen tanta razón de ser. Además, las propuestas y los discursos que tienen ahora me suenan tan viejos y tan antiguos. No creo que sea el momento de aterrizar con consignas del 18 del siglo pasado, que ya no pegan. Estoy convencido de que Pablo Iglesias o Íñigo Errejón son personas que quieren cambiar las cosas de verdad. Otra cuestión es que se equivoquen. Mi manera de entender el mundo y el país no es la que ellos reflejan. Lo que ellos buscan me parece que es todo lo contrario de lo que necesita España, aunque les supongo la mejor intención, de verdad.

Cree que Rivera será el próximo presidente del Gobierno:

A Albert le veo clarísimamente como futuro presidente del Gobierno. Me parecería fantástico, porque es un tipazo. Tiene el hándicap de que no ha gobernado, y ni a él ni a su partido le afloran aún las sombras. Ojalá esas sombras no lleguen nunca a Ciudadanos.

También habla sobre un gran amigo suyo, Carlos Herrera, al que aconseja que huya de las aventuras televisivas:

Carlos es muy amigo mío y es un comunicador bestial. Para mí, es de los tres mejores que ahora mismo están en activo. Pero la radio y la televisión son dos mundos absolutamente distintos. Él, en la radio, es el número uno y lo seguirá siendo. Pero la televisión exige comunicar de otra manera. No puedes hacer un programa de radio para televisión, ni utilizar el mismo registro. Hay muchos ejemplos de gente de radio que no han funcionado en televisión, no ha sido sólo Carlos. Es muy difícil. Además, uno debe acertar con el formato.

Y en cuanto al tema de la franquicia gastronómica, tampoco pone paños calientes ni se muestra parco en palabras:

La situación es muy sencilla: hace dos años me buscan tres empresarios de Valladolid y me cuentan que tienen la idea de abrir un bar restaurante de tapas y copas [El rincón de Bertín]; que les gustaría que les cediera la imagen para el local y que les ayudara con la promoción, repartiéndonos la sociedad. Ellos administran, ellos gestionan, ellos deciden, ellos contratan, ellos despiden. Yo simplemente voy dos o tres veces a tomarme una copa, me hago unas fotos allí, y en el cartel de fuera está mi nombre. Al cabo de un año, más o menos, ellos deciden que el negocio no les va bien y lo cierran. Una vez que han tomado esa decisión, argumentan que lo han tenido que cerrar porque yo no he ido suficientes veces a echarles una mano. A mí me parece ridículo. Yo he cumplido mi parte, que era cederles mi imagen, pero los negocios funcionan o no funcionan. Yo no he gestionado ni administrado nada. Los que decidieron cerrarlo fueron ellos, que eran los únicos que podían, porque yo no tenía ninguna autoridad para hacerlo. No sé qué demonios me están pidiendo...