Periodismo

Hasta hace apenas unos meses, las ventas de vehículos diésel en nuestro país eran notablemente superiores a los vehículos equipados con motores de gasolina, una tendencia que poco a poco se ha ido revirtiendo. ¿Por qué ya no es tan buena idea la adquisición de un coche con motor diésel?

1. Precio

La diferencia de precio entre versiones es uno de los motivos. Es cierto que las diferencias cada vez son menores, pero a día de hoy seguimos viendo como las versiones con motor diésel siguen resultado, a igual de acabado y equipamiento, más caras. Esta diferencia de precio es cada vez más difícil de amortizar.

2.Contaminación

Los motores de gasoil emiten, en su ciclo de funcionamiento, una buena cantidad de elementos contaminantes. Estos gases y partículas necesitan ser depurados antes de ser expulsados, algo que se consigue gracias a la aplicación de tecnologías muy complejas que, a su vez, encarecen el precio final del vehículo, según recoge Daniel Valdivielso en El Español.--5 motivos por los que el diésel ya no es una compra acertada--.

3. Reparación muy cara

La utilización de complejos sistemas de inyección de urea o filtros de partículas, mecanismos de inyección de altísima presión o válvulas recirculadoras de gases extremadamente complicadas hacen que, en caso de avería, las facturas de reparación puedan ser sensiblemente más abultadas que si hablásemos de un motor de gasolina.

4. ITV más cara

Pese a que de forma aparente el coste de utilización de un diésel sea menor debido al menor consumo y al precio inferior de los carburantes, la realidad es que esa diferencia no es tal. Un vehículo con motor diésel paga una tasa más alta a la hora de realizar las inspecciones de ITV, y, en cada vez más ciudades, el estacionamiento regulado bonifica a híbridos y eléctricos en detrimento de las mecánicas convencionales.

5. Restricciones de circulación

No se puede dejar pasar el hecho de las tan conocidas restricciones de circulación, cada vez más habituales debido a la concentración de agentes contaminantes en la atmósfera de los grandes núcleos urbanos. Conocemos el caso de ciudades como Madrid, donde en caso de episodios de alta contaminación los vehículos más antiguos, en especial los diésel, son los primeros que tienen restringido el acceso. De esta forma, un gasolina que cumpla la norma Euro 4 es equivalente a un diésel Euro 6.