Periodismo

Una monja en Florida (EE.UU.) dejó sus actividades habituales y decidió tomar una motosierra para unirse a los esfuerzos por retirar los árboles derribados tras el paso del huracán Irma.

Margaret Ann, vestida con su hábito, fue sorprendida por la cámara de un oficial de policía mientras cortaba las ramas de un árbol, en su intento por despejar una vía, que había quedado inhabilitada por la feroz tormenta, según recoge RT.

De acuerdo con la religiosa, la motosierra estaba olvidada en un armario y

debía ser usada.

Había una necesidad y yo tenía los medios, así que quise ayudar,

comentó Ann, citada por la ABC.

El camino estaba bloqueado y no podíamos pasar. Vi a alguien [en un coche] dar giros en el barro y casi se sale de la carretera,

añade.