Periodismo

Hay ocasiones en la vida en que uno preferiría no acertar. Y probablemente, esta es una de ellas, al manos para el exministro socialista Josep Borrell.

El pasado 10 de octubre de 2017, en un desbarre más propio del Club de la Comedia que de un parlamento autonómico español, el todavía presidente de la Generalitat Carles Puigdemont, soltó:

"Asumo el mandato del pueblo de que Cataluña se convierta en Estado independiente en forma de república".

Inmediatamente, acuciado por el canguelo, añadió que suspendía unas semanas los efectos de una independencia 'para entrar en una etapa de diálogo'.

La víspera de ese esperpento, el expresidente del Parlamento Europeo Josep Borrell había pronunicado unas palabras premonitorias en el programa Hoy por Hoy, de la Cadena SER:

"Van a impedir la tragedia, pero van a continuar la comedia".

Eso, después de advertir Borrell de que íbamos a "seguir encallados" porque esa es la estrategia de los independentistas:

"Llevar la tensión al límite luego dar un paso atrás y luego seguir".

"¿Eso qué quiere decir? ¿No van a hacerlo mañana?", preguntó la periodista Pepa Bueno.

Pues que sí pero no. No pero sí. La proclamamos, pero no la declaramos. O la declaramos pero no la proclamamos. Esto tiene efectos diferidos pero manifestamos la voluntad del pueblo pero la aplicamos porque el Estado represor nos lo impide... En fin, vamos seguir en eso que llaman los ingleses 'chapotear en el barro.

Da la impresión de que las proféticas palabras de Borrel que se han cumplido al 100%, según recoge HP.