Periodismo
La reina Letizia y don Juan Carlos TW

Derribar al Rey. Por crudo que pueda resultar, parece ser ésta la pringosa consigna que bajo el paraguas de una supuesta 'regeneración' gotea sin parar en algunos ámbitos políticos y mediáticos encharcándolo todo, tras revelarse los audios de Corinna zu Sayn-Wittgenstein que salpican de lleno a don Juan Carlos. (La nueva amante secreta del rey Juan Carlos a quien ETA destrozó la vida).

Mientras tanto, Pedro Sánchez, -sin importarle el vergonzoso desprecio independentista hacia la figura de Felipe VI-, hace ahora un último ejercicio de cinismo asegurando por boca de Isabel Ceelá que "no consideran" los mismos, que son cosa del pasado, "grabaciones antiguas", y que pelillos a la mar. (Alerta roja en Zarzuela por la traicionera faena de Pedro Sánchez al rey Felipe VI).

Poco o nada debiera importar a estas alturas quién los ha filtrado, y el golpe de gracia que al parecer se prepara para hundir del todo a Casa Real, caso que nos ocupa. Será casualidad que el polémico comisario José Villarejo pueda haberse decantado ahora por darles salida, -tras permanecer encarcelado en Estremera desde el pasado otoño acusado de blanqueo de capitales, organización criminal y cohecho-. 

 

Todo pudiera ser, pero su abogado lo desmiente en un escrito remitido al juzgado, donde asegura que la grabación de marras realizada en la mansion londinense de la antigua princesa durante el mes de junio de 2015, en presencia del mentado y del ex presidente de Telefónica Juan Villalonga, estaba en discos duros "que custodia la policía".

Azar del destino pudiera ser tambien que justo ahora, al poco de tomar al asalto el gobierno los socialistas con muchas facturas por pagar, salgan a la luz. El caso es, al parecer, demoler la España constitucional no vayan a cabrearse los que apoyaron la moción de censura.

Sea como fuere, fuentes policiales han asegurado a 'Informalia' que el siguiente disparo iría dirigido al actual monarca, a través de su mujer, la reina, filtrándose mensajes o conversaciones grabadas de doña Letizia y el empresario Javier López Madrid, (para más señas yerno de Villar Mir), "compi-yogui" a quien apoyó durante el escándalo de las tarjetas 'black', e imputado en varios sumarios de corrupción, desde Gürtel a Lezo, Púnica, Bankia, entre otros, aparte del escándalo por presunto acoso sexual a la doctora Elisa Pinto, y antiguo cliente del comisario.

Lejos queda ya el que el PSOE rechazara hace un año quitar la inmunidad constitucional a la figura del Rey con motivo de la celebración de su último Congreso federal, el celebrado tras la elección de Pedro Sánchez como secretario general, con la Gestora socialista cediendo el testigo.

Ahora lo cogen otros, los 'misteriosos pistoleros' con sus balas de plata que pueden hacer un agujero en los cimientos de Casa Real de proporciones catastróficas. El tiempo lo dirá.

El troleo de Eduardo Inda a Joaquín Prat sobre cómo consiguió el scoop de Corinna