Periodismo
Una anciana y su monedero TW

Que algunos bancos tratan a la gente fatal no es nada nuevo, -a menos que uno tenga en cuenta muchos ceros-, que cobran comisiones desproporcionadas tampoco, y mucho menos que para conseguir un mísero adelanto de tu nómina hay que rogarles y casi besarles el culo a algunos repelentes y creídos empleados.

Pero a veces hay quien les pone en su sitio, sin chillidos ni insultarles, como hizo la ingeniosa abuela que nos ocupa, y que dejó al de la ventanilla con un palmo de narices por listo y antipático.

darles tampoco.

El tuitero @_hkkmr ha contado la historia de su abuela, y que ha levantado el aplauso unánime de otros tuiteros no sin razón. Otros impertinentes han tenido también su respuesta más que adecuada: