Periodismo
Corinna. HL

Corinna zu Sayn-Wittgenstein no se refirió a ello dando detalles, aunque para el caso es lo mismo: sus respuestas afirmativas ante lo que decía el empresario Juan Villalonga en su mansión de Londres, en junio de 2015, en presencia de Villarejo, fue más que suficiente. (El guantazo de Ussía en los "morritos" de Corinna que cierra la boca a los detractores de don Juan Carlos).

En las grabaciones, mientras desvelaba los nombres de otras tres "novias" del rey Juan Carlos, el primero apuntaba: (El grave ataque de ansiedad del rey Juan Carlos y los agudos planes secretos de doña Sofía para ayudarle).

"Hay una cosa que es importante: Ella pudo estar con el Rey cuando el Rey tenía opciones, pero el Rey quería estar con ella y con otras más. Y cuando el Rey no tuvo ninguna opción, ninguna...

-Corinna (C.): Sí, yo he sido la última.

-J. Villalonga: Esto no le funcionaba, no podía ni andar... entonces es cuando se enamora de ella.

-C.: Sí.

-J. Villalonga: No me toques los cojones, hombre. Vamos a hacer un libro de eso.

-J. Villarejo: Qué romántico (bromea).

-C.: Eso no ha sido romántico. Ha sido en 2012-2013, cuando no tenía ninguna opción.

-J. Villalonga: Claro, cuando ya no te funciona esto, le dices a tu mujer: Oye, mira, soy totalmente leal, ya soy fiel completamente.

-C.: Sí, sí, ha sido así. Claro, el romanticismo se fue ya en 2009-2010. Porque a mí me ha dolido muchísimo, yo el sufrimiento lo he tenido en 2009-2010, él lo ha tenido mucho después. Y la gente ahora dice: Esta mujer horrible ha dejado al pobre hombre. No, me he quedado con él hasta que...".

Y este miércoles 18 de julio de 2018 Pilar Eyre pone la puntilla en su blog de 'Lecturas', , explicando cómo se siente el emérito y cómo ha reaccionado su familia tras hacerse pública la grabación de marras:

"Como una piña! Así está la familia real alrededor del rey Juan Carlos. Las conversaciones grabadas de Corinna con Villarejo y Villalonga las denomina su entorno "pataletas de mujer despechada".

¡Líbreme el cielo de la furia de la mujer despechada, dice la Biblia! Son fruto de un rencor enquistado desde hace años, concretamente desde el accidente de Botsuana. Un atribulado don Juan Carlos consultó a personas de su confianza qué debía hacer para que la institución no se resintiera de su torpeza. "Pedir perdón y a Corinna expulsarla de España".

Y el Rey -olvidando sus noches de pasión, ese lugar de Barcelona en el que vivían como dos burgueses, sus promesas, sus proyectos de futuro, sus aventuras financieras- puso el pulgar hacia abajo y dos miembros del CNI llevaron con lo puesto a Corinna y a su hijo al aeropuerto y le dijeron: "No vuelvas más". ¡A una mujer que hasta pensó que iba a casarse con el rey de España!

Y ahí empezó ese odio largo y espeso, que cristalizó en estas confesiones llenas de medias verdades, exageraciones, también cosas ciertas -no nos engañemos-, y sobre todo -y lo que más ha dolido a un tenorio como el rey-, esos despectivos "¡ya no funciona!", un clásico en las mujeres que se sienten menospreciadas por su pareja".