Juan Alberto Belloch y Arsenio Escolar.
Hay muchas maneras de hacerlo, con normativa, con leyes, con un uso mejor de la publicidad institucional
La prensa gratuita no se libra de la crisis. Entre 2008 y 2009 el sector ingresó alrededor de un 40 por ciento menos por publicidad, algo que ha repercutido en términos de empleo, empresas y tejido industrial. El resultado en términos de empleo ha sido de una sangría de 3.000 a 4.000 los puestos de trabajo que se podrían haber perdido y en un 25 por ciento de las empresas han cerrado o está en una situación "grave".
Ante este panorama desesperante, el sector vuelve a pedir al Gobierno que le ayude "no con dinero sino con reformas normativas". Así todo, no creen que esas ayudas cuestionen su independencia y sacan pecho con orgullo: "Somos un contrapoder" ya que "sin una prensa libre, las sociedades serían menos libres; tenemos que seguir siendo así".
El presidente de la Asociación Española de Editores de Publicaciones Periódicas (Aeepp) -que representan a 600 publicaciones gratuitas- y director editorial de 20 Minutos, Arsenio Escolar, ha adelantado que antes del verano podría haber un acuerdo con el Gobierno sobre el apoyo al sector.
En declaraciones a Periodista Digital tras clausurar en Zaragoza el III Congreso Nacional de Editores de Publicaciones Periódicas, Escolar ha explicado que se mantienen conversaciones "con el Gobierno central" sobre "algún tipo de iniciativa por parte de las instituciones públicas de apoyo al sector".
Según ha subrayado, se trataría "no de ayudas, no de dinero", sino de apoyar al sector"a buscar su futuro". "Hay muchas maneras de hacerlo, con normativa, con leyes, con un uso mejor de la publicidad institucional", ha añadido.
Sobre las ayudas del gobierno, Escolar aclara una pequeña confusión respecto a las ayudas:
¿Internet es el futuro?
Diarios gratuitos:
Reproducimos el texto completo del Plan Nacional de Apoyo a la Prensa:
DECLARACIÓN DE ZARAGOZA
La prensa -los diarios, las revistas y el resto de publicaciones periódicas- no es sólo un sector económico que genera riqueza y empleo; es además un pilar fundamental de las sociedades democráticas y de nuestro sistema de libertades. Es, en suma, un bien esencial y de interés público.
La grave coyuntura económica y financiera que vive el mundo globalizado, y especialmente España, y la revolución tecnológica y de Internet, han provocado en este bien público que es la prensa impresa una profunda crisis que amenaza de modo grave su futuro. Tanto lo amenaza, que si no se reacciona de inmediato corremos el riesgo de que el sector pierda aún más empleo y tejido empresarial, y que todo ello suponga una merma grave de la libertad de expresión, de la pluralidad y, en definitiva, de la riqueza democrática.
El sector tiene potencialiades y talento interno suficientes para afrontar su refundación, así como para buscar el futuro con sus propios esfuerzos, pero tendrá muchas más posibilidades de lograrlo si cuenta con el apoyo del conjunto de la sociedad a la que sirve, articulado a través de las instituciones públicas.
Por ello, pedimos un Plan Nacional de Apoyo a la Prensa en el que intervengan todas las administraciones públicas, lideradas por la Administración Central, que ayude al sector a encontrar su futuro, a reforzar su papel social y a construir un nuevo modelo sostenible.
El Plan debe fomentar la calidad y la competitividad de los medios, de las empresas y de todos los profesionales de la comunicación, así como el funcionamiento transparente del mercado. Ha de ser beneficioso para toda la prensa en su conjunto, independientemente del tamaño de las empresas, de la periodicidad de los medios, de su temática general o especializada, y del carácter gratuito o de pago de los productos.
Este plan debe incluir medidas que fomenten la reconversión tecnológica, la mejora de procesos y la competitividad en todos los eslabones de la cadena de valor, desde la producción, la impresión y la distribución hasta la comercialización y el paso al mundo digital, e incluir procedimientos eficaces de financiación.
Este plan, en definitiva, ha de ser la piedra angular de la prensa para que siga sirviendo en el futuro a la sociedad libre y democrática.
Zaragoza, 11 de mayo de 2010.