Nicolas Berggruen y Martin Franklin, fundadores de Liberty; Juan Luis Cebrián, consejero delegado de Prisa.
El nuevo cambio de la operación Prisa-Liberty supone un incremento de 78 millones de euros de la inversión del fondo de inversión en el grupo español
/>
/>
/>
/>
/>
/>
/>
/>
En plena situación de cambios y operaciones financieras que el grupo de comunicación Prisa, con una deuda cercana a los 5.000 millones, vive durante estos últimos meses, los trabajadores han confesado a Periodista Digital que temen por el futuro de la empresa.
Se muestran temerosos de que la venta del 65% del capital al fondo de inversión norteamericano por 570 millones de euros pueda terminar con la venta de diversos de los medios de comunicación del grupo Prisa, como aventuró Eulogio López en Hispanidad --El consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián, podría prescindir de la Cadena SER y colocarle Digital + a Mediaset y Telefónica--.
Juan Manuel Gil, presidente de los comités de empresa de Prisa, explica a Periodista Digital en conversación telefónica:
"[La venta de algunos medios de Prisa] puede ser el objetivo final. Ellos [el grupo Prisa] lo niegan pero no vemos otra forma de explicar esta operación"
No entienden que un fondo norteamericano invierta en un grupo como Prisa mucho más dinero del que vale (su capitalización total en Bolsa, según varios expertos, no supera los 520 millones de euros) y creen que puede tratarse de una especulación. Además, aseguran que desde hace meses no han cesado los rumores de despidos en los pasillos de los distintos lugares de trabajo.
La confusión generada a raíz de los últimos documentos del grupo Prisa presentados ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), informando sobre nuevos cambios en la operación, también ha provocado la caída de la acción durante el mes de agosto --de 2,43 euros a 1,6 a miércoles 1 de septiembre de 2010--.
LIBERTY DA EL OK AL ACUERDO
Prisa, el mayor grupo de comunicación en español y portugués, no cumplió el plazo para cerrar varias de sus operaciones pendientes antes del 31 de julio pero aprovechó el mes de agosto para ultimar algunos flecos de su baza más importante: la venta del 50% del grupo a Liberty.
Para asegurar la operación, ambas partes modificaron por tercera vez las condiciones del acuerdo. El nuevo cambio supone un incremento de 78 millones de euros de la inversión de Liberty en el grupo español y ambas partes esperan que la operación pueda estar cerrada antes de dos meses.
La noticia de esta venta había caído como un jarro de agua fría sobre los trabajadores de los diferentes medios de comunicación propiedad del grupo, que protestaron en la sede de Gran Vía 32 para reclamar explicaciones --Varios centenares de trabajadores de El País, la SER, Cuatro y Santillana bloquean las aceras de la Gran Vía al grito de "¡Cebrián, terrorista empresarial, déjanos subir!"--. Las concentraciones disminuyeron pese a las continuas quejas en corrillos de trabajadores, que alegaban una y otra vez que la operación con el fondo de inversión "no hay quien la entienda".
LA FUSIÓN DE CUATRO Y TELECINCO SE RETRASA
Mientras el grupo ultima la operación más importante, otras se retrasan: el visto bueno de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) a la fusión de Cuatro y Telecinco, uno de los requisitos de los bancos para extender el vencimiento del crédito puente hasta el 19 de mayo de 2013, se retrasa más de lo esperado.
El 30 de julio la CNC amplío en dos meses el plazo para pronunciarse sobre la operación, tiempo en el que haría un "análisis en profundidad" para evitar "los posibles obstáculos para el mantenimiento de la competencia efectiva". Cumplida esa fecha, la CNC no ha tomado ninguna decisión.
Desde el grupo de comunicación no quieren hacer ninguna declaración al respecto de la situación del grupo y remiten a Periodista Digital a las notas de prensa publicadas.
Para saber más sobre la operación entre el Prisa y Liberty consulte el Formulario F-4 (en inglés), presentado ante la Securities and Exchange Commission el 19 de agosto de 2010.