Celestino Corbacho.
EP
El ex presidente extremeño Rodríguez Ibarra truena contra los 'conversos' del entorno de Trinidad Jiménez
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Se nos vuelve a casa, como en el anuncio del turrón. Pero no por Navidad ni por motivos de alegría. Más bien todo lo contrario.
Les hablamos del ministro de Trabajo (¡ejem!) Celestino Corbacho, ‘Corbachov' para los amigos y no tanto.
Después de haberle tocado bailar con la más fea, a don Celes lo han metido de bombero para evitar la más que previsible debacle del prócer José Montilla y el PSC.
Hay gente ‘pa tó', que se dice.
Aseguraba ‘Público' de ‘Corbachov' que "el principal obstáculo que se ha encontrado como ministro es no poder llegar a ejercer sus dotes de mando". ¿Ein?
Para ‘El País' "su salida no conllevará una crisis de Gobierno y se prevé que su sustituto responda a un perfil dialogante con las centrales".
Sindicales, se entiende, que a la fuerza ahorcan. Ya de paso, dentro de poco empezarán las quinielas.
A ver a quién le cae el marrón.
TOXO CONTRA JOHN WAYNE
La última del periódico de Jaume Roures, que ya les digo que es una mina, nos traía este viernes a Ignacio [Fernández] Toxo, el de Comisiones Obreras, que destacaba como uno de sus grandes hitos en la resistencia antifranquista lo siguiente:
"Echamos pintura a la pantalla de un cine donde proyectaban ‘Boinas verdes', de John Wayne".
¡Menuda hazaña! "Luego llegaron la clandestinidad y la militancia profesional en la era democrática", resaltaba. Y tanto. Con doble ático incluido.
NUBES NEGRAS
Entre todo este circo de ministros de Trabajo con cifra récord de parados y líderes sindicales contando batallitas aparecía en el horizonte Ernesto Ekáizer, que últimamente anda saliéndose bastante del guión previsto.
"Estos datos, aparentemente razonables, suponen en la práctica una repetición de la jugada de lo que ocurrió en agosto de 2009", en que "lo que entonces pudo parecer un cambio de tendencia no resultó una realidad", explicaba, para llegar a una conclusión más que sombría:
"Los últimos cuatro meses de 2010 pintan mal. Máxime cuando la euforia artificial del consumo como anticipación a la subida del IVA ha creado una miniburbuja que no tardará en explotar".
INTERMEDIO INTERNACIONAL
Que el diario de Roures cada día llega más lejos, y no sólo, según dicen, por las suscripciones de organismos oficiales, lo prueban algunos de sus columnistas, que se codean con lo más alto de las esferas internacionales.
En una de sus tribunas Toni Ramoneda, presentado como doctor en Ciencias de la Comunicación, le daba lecciones al presidente francés porque "la utilización política de la seguridad y de los derechos humanos por parte de Sarkozy supone el reconocimiento institucional del discurso nacionalista del líder de la extrema derecha", o sea, Jean-Marie Le Pen.
Un discurso, claro, "fascista". De por qué los antiguos feudos del PCF lo son ahora del Front National ni palabra.
Eso sí, ‘buenismo' y ‘corrección política' por arrobas, como los melones.
Pero eso no era nada con el alcance, la repercusión, el impacto de Manolo Saco, al que ya echábamos de menos con lo suyo.
Ahora comprendemos, por cierto, que su ausencia no respondía a motivos vacacionales -ausencia rota por una de sus obsesiones, que ahora detallaremos- sino a una nueva labor: la de asesor del presidente de EEUU:
"Obama, lo siento, pero estás perdido. A ti el hombrecillo de las alzas en los zapatos y melena yeyé te parecerá un payaso. Pero, que lo sepas, es capaz de matarte de vergüenza ajena al menor descuido".
¿El inquilino de la Casa Blanca es lector de Saco y ‘Público'?
Más que nada por las confianzas y el buen rollito. El de las alzas y la melena, por si no se habían dado cuenta, era José María Aznar, la Viagra periodística de Saco.
Es como las espinacas de Popeye, oigan: es mentarle el nombre y se pone como una moto.
IBARRA ‘AL ATAQUERRRR'
Nuestro florero socialista favorito, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, autodefinido ‘gurú' de la cosa de Internet, se dejaba caer por ‘El País' para dar cañita con lo de las primarias del PSM.
Como en aquel viejo eslogan luego incumplido del "OTAN, de entrada nos salimos", el extremeño empezaba con un "nunca me gustaron las primarias a la española".
Y luego ya seguían el resto de ‘perlas'. Recordaba Rodríguez Ibarra que "Tomás Gómez fue alentado para ser candidato a presidente autonómico por el 95% del Comité Regional de la federación madrileña el pasado mes de julio" y, sin embargo, algunos de los que hicieron profesión de fe entonces ahora están en lo contrario.
La razón la daba así:
"Ha hecho acto de presencia el secretario general del PSOE y presidente del Gobierno de España y, como no podía ser de otra forma, los que sólo pensaban en ellos y en su futuro apoyando a Tomás Gómez para candidato a presidente de la Comunidad de Madrid, aun considerando que no era el idóneo, ahora se deslizan y acuden solícitos a votar a quien es considerada por José Luis Rodríguez Zapatero como la mejor candidata para desbancar a Esperanza Aguirre, es decir, a Trinidad Jiménez".
"Si yo fuera Trinidad Jiménez, no me fiaría de los conversos", remataba. Y, vayan ustedes a saber por qué, a uno se le aparecía el careto de Pedro Castro ante esas palabras.
Y SIGUE
¡Qué día el viernes! ¡Si es que había para casi todos! Hasta Juan José Millás, también en el diario de Prisa -al que el otro día se le apareció la Virgen en forma de tres entidades bancarias que le hicieron el boca a boca en forma de millonada cuando estaba casi casi en encefalograma plano, y pan para hoy y mañana ya veremos- pasaba de elogiar la camisa de José Luis Rodríguez Zapatero a meterle un palo de no menearse:
"Cuando llegó a La Moncloa, no entendía nada, por eso hizo cosas tan interesantes en materia de igualdad y de derechos civiles. Pero en algún momento entendió todo (o se lo hicieron entender a palos) y se retractó".
SOPENA VUELA SOLO
Por ‘Vanitatis' nos enteramos de que Enric Sopena se ha metido a empresario.
Los accionistas de Lavinia en ‘El Plural' se dieron el piro el pasado mes de julio para integrarse en Vértice 360º dejándole más sólo que a los de Tudela.
Y el tertuliano de estricta obediencia socialista, que ya dirigía tan singular digital, compró la participación que detentaba el grupo tan mimado por el PSC.
Como cantaba Julio Iglesias, unos que vienen, otros que se van... aunque Sopena sigue igual. ¡Que vaya bien!
¡Y que no le pase nada a Carlos Carnicero!
NOTA.- este artículo fue publicado originalmente en La Gaceta.