Pepe Reina y Carlos Tévez.
EFE.
Algún día espero ver un pase de gol o incluso un gol de ese espécimen sobrevalorado llamado Alonso, que incluso era el capitán en el Monumental, en la monumental vergüenza que el campeón del mundo tuvo que padecer
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A España, desde que se convirtió en un equipo campeón (Eurocopa 2008 y, sobre todo, Mundial 2010), se la va a mirar con lupa. A tenor de lo visto, ni el entrenador, Vicente del Bosque, ni los jugadores, pueden permitirse un resbalón. Ni en un amistoso, como era ayer el partido que se jugó contra Argentina. A la prensa española le ha dolido el 4-1. Y de qué manera.
Sorprende, por la habitual moderación futbolística de su autor, el artículo de opinión del director de AS Alfredo Relaño--Está prohibido regalar prestigio--. Según este periodista, a un campeón se le debe exigir siempre dos cosas: que los jugadores pongan la máxima intensidad y que el entrenador ponga a jugar a los mejores, algo que no hizo del Bosque porque el técnico charro prefirió premiar con minutos a los menos habituales del grupo...que para eso están los amistosos.
"Las cosas de Del Bosque, ya sabemos que es así.[...] Curiosamente, valoró más el partido de Liechtenstein, oficial pero sencillo, que el de Buenos Aires, amistoso pero de aúpa. Consecuencia: amarramos los tres puntos en los Alpes pero ayer dimos el cante"
Pues es posible que España "diera el cante"... Argentina salió mucho más metida y eso se notó (la albiceleste, no lo olvidemos, traía urgencias tras su mal Mundial y jugaba ante su público, no estaría de más olvidarlo) pero lo que es indiscutible que el partido que había que ganar, por fácil que fuera, era el primero de la clasificación para la Eurocopa. Batir a Argentina da prestigio, pero hacerlo ante Liechtenstein da tres puntos. Así de sencillo.
TOMÁS RONCERO, DEL OPTIMISMO Y LA EUFORIA A LA "DEBACLE TOTAL" DE UN DÍA PARA OTRO
Igual de duro se mostró, en este mismo periódico, el siempre apasionado Tomás Roncero--Tiqui-tongo de España--. Madridista y españolista hasta la médula en igual medida, Roncero no ocultó su decepción:
"El problema es que con Argentina no es amistoso ni el intercambio de banderines.[...]Ante Argentina se juega con lo mejor, míster. Admiro a Vicente del Bosque, pero humildemente creo que se equivocó al elegir este partido para contentar egos y evitar caritas."
Y no sólo con atizar a su "admirado" Del Bosque tiene suficiente el articulista de AS, que pone nombre y apellidos a la abultada derrota:
"Marchena dejó de ser Garrincha y quedó claro que ya no está para estos trotes (Raúl se quedó fuera de la Selección con 29 años y el central andaluz sigue ahí fijo con sus 31...). El tridente argentino fue un cuchillo de untar mantequilla que, además, se encontró a un Reina transparente y cantarín"
Campeones de Europa, del mundo (lo nunca visto) y flamante Príncipe de Asturias, sin embargo, Roncero finaliza así:
"La estrella está estrellada"
JULIÁN RUIZ SE DESPACHA A GUSTO CON ALONSO, REINA Y DEL BOSQUE EN EL MUNDO
Claro que para críticas fuertes, de verdad, las de Julián Ruiz en el "Cortador del césped" en El Mundo--Las verbenas de Villar--. Primero, para el portero, Pepe Reina, que tuvo el infortunio de resbalarse en el tercer gol del rival. Si eso lo hace en un Mundial, las consecuencias podrían ser dramáticas:
"Y luego, la nueva payasada de Reina, al que le pasa de todo, y acuerdense de aquel gol que le metieron por culpa de un globo"
Ni que hubiera sido culpa suya. Pero Xabi Alonso sale peor parado aún que el guardameta cordobés:
"Algún día espero ver un pase de gol o incluso un gol de ese espécimen sobrevalorado llamado Alonso, que incluso era el capitán en el Monumental, en la monumental vergüenza que el campeón del mundo tuvo que padecer"
Sobre del Bosque, Ruiz escribe lo siguiente:
"Es el típico obediente, que no se enfada ni consigo mismo, siempre temeroso de que el Barcelona o el Madrid se metan con él por si usufructa a los jugadores. Es un político condescendiente, que se parece cada día más a Moratinos"
ASÍ LO HA VISTO LA PRENSA ARGENTINA
El diario Olé se centra en disfrutar una victoria que la albiceleste necesitaba como agua de mayo, por aquello de jugar en casa y por aquello de haber hecho un Mundial tirando a discreto: "De la nuestra, la mejor".
Mayor sangre pretende hacer Clarín con el asunto: ¿Y donde estaba el campeón?
La Razón, en cambio, resalta lo importante que fue para Argentina el partido en el que se jugaba muchas más cosas que su rival: "La Selección se dio un gusto enorme y goleó al campeón del mundo"