De plagios y emboscadas titula la Defensora del Lector de El País su homilía dominical del 12 junio 2011 donde recoge las quejas que recibe por el tratamiento informativo que el diario publica acompañadas de su opinión independiente.
'Plagios' se refiere "a una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que condena a Arturo Pérez-Reverte y Manuel Palacios, guionistas de la película Gitano, a indemnizar al cineasta Antonio González-Vigil y a la productora Dato Sur con 161.000 euros en total por haber plagiado gran parte del guion de Corazones púrpura".
'Emboscadas', al ninguneo informativo que Borja Hermoso, redactor jefe de Cultura, le aplicó a Antonio González-Vigil atentando frontalmente contra el Libro de Estilo del diario: "¿Por qué, dada la gravedad de las acusaciones, no se incluyó la versión de González-Vigil?"
Milagros Pérez Oliva, tras escuchar al curtido Hermoso, le da al responsable de Cultura varias lecciones de Periodismo de primero de carrera.
Escribe Pérez Oliva:
- El diario tuvo la oportunidad de publicar la versión de González-Vigil, pero se negó a hacerlo. La decisión no dependía de la redactora, sino de los responsables de Cultura [Borja Hermoso].
- He examinado la documentación que el cineasta hizo llegar a la sección. [...] Remitió un escrito factual y muy correcto, en el que aclaraba algunas cuestiones que, de haberse publicado, hubieran dado a los lectores una información mucho más ajustada a la realidad, según he podido comprobar tras la lectura minuciosa de la sentencia.
- Borja Hermoso sostiene que al haber pasado varios días desde la publicación de la noticia, ya no cabía volver sobre el tema. Discrepo de este criterio.
- También discrepo de la idea de que si un aludido no reacciona inmediatamente, "no da señales de vida", ya no tiene derecho a que se publique su versión. No es el aludido en un conflicto el que tiene que perseguir al diario, entre otras cosas porque en este caso ni siquiera sabía que iba a ser aludido. Es el diario el que debe velar por el rigor y la ecuanimidad de sus informaciones.
- Pero en este caso el diario tuvo además la ocasión de volver sobre el tema con un nuevo hecho noticioso. Unos días después de la sentencia de la Audiencia, el Tribunal Supremo absolvió a González-Vigil de la acusación de atentar contra el honor de Pérez-Reverte, una noticia que otros medios publicaron y el diario decidió ignorar, pese a que en febrero de 2004 había anunciado, en un subtítulo, que se iba a presentar la querella. Habíamos considerado noticia el anuncio de la querella, pero no su desenlace.
- El Libro de estilo de EL PAÍS establece que "en los casos conflictivos, hay que escuchar o acudir siempre a las partes en litigio". Y también establece que "siempre que no se haya podido localizar a una persona supuestamente perjudicada por una información, se hará constar". No haberlo hecho en este caso puede alimentar la sospecha de que el diario trata de proteger a Arturo Pérez-Reverte, académico y autor de gran éxito, que mantiene vínculos profesionales con el Grupo PRISA
- Mi conclusión es que la cobertura de este conflicto ha sido claramente desequilibrada. Tanto en la forma de titular como en el contenido. En las dos noticias publicadas se recogen ampliamente las declaraciones de Pérez-Reverte, pero ni una palabra de la versión de su oponente.
Parece que a Borja Hermoso le ha entrado por un oído las críticas de Pérez Oliva y le han salido por el otro porque cuatro días después, el 16 junio 2011, escribe en su cuenta de Twitter:
Periodistas 'de cultura': seamos fiscales mejor que amiguetes. Amiguetes = bobos. De todas formas, acabarán despreciándonos. Son insaciables