Rosa Díez: Nadie tiene ya ninguna coartada para intervenir Asturias
Carrascal afirma que Alemania ‘apoya' a Grecia por amor a su cultura
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Vaya disgusto que se ha llevado Federico Jiménez Losantos debido al pacto de UPYD en Asturias con el PSOE e IU. ¡Así le paga Rosa Díez a él, que tanto hizo por lanzar ese partido desde su radio! ‘De Favila al oso' se titula su columna de desengaño en El Mundo.
"El elemento clave de la política española actual es la definición nacional. Muchos han votado a Díez porque en eso resulta más fiable que Rajoy. Y muchos más podrían haberlo hecho de seguir mereciendo esa confianza o alimentando esa ilusión. Pero tras entregarle al peor enemigo de la nación, que es el PSOE, una región que es un símbolo nacional, Rosa Díez se ha favilizado temerariamente."
Pero Losantos ha encontrado otro paladín: Francisco Álvarez-Cascos, a quien entrevistó el 17 de mayo de 2012.
En su columna de ElConfidencial, la diputada de UPYD por Madrid Irene Lozano defiende el pacto de su partido. Primero reconoce que se han aliado con quienes les han insultado de todas las maneras: "Los que hasta ayer nos tachaban de falangistas hoy nos consideran gente seria y responsable.". Y a renglón seguido explica que, en el fondo, el PP se alegra de que Cascos vaya a la oposición:
"Eso hay que oír, a pesar de que el PP -que carece de visión a largo plazo para el país, pero sí la tiene para su partido- se alegre, por encima de todo, de que Foro no logre el poder en Asturias. Como compiten por el mismo electorado, tres años más de Gobierno de Cascos podrían haberlo consolidado como verdadera alternativa del voto conservador."
El País mantiene el blog de un 'terrorista' como Paul Krugman (así lo calificó ayer un tertuliano) que ataca a España para vender su libro, recién editado. Hoy publica John Carlin una tribuna sobre el avance de la ultraderecha. ¡Qué original, pensaba yo mientras buscaba el mechero! Le Pen, islamofobia, Austria, Hitler, Amanecer Dorado... Todo previsible hasta que Carlin descubre su objetivo, al que le pega un escopetazo que lo derriba. La pieza es Boris Johnson, alcalde conservador de Londres que ha vuelto a ganarle las elecciones a los laboristas. En él, Carlin ve un modelo para los neo-fachas.
"Repetimos: el alcalde Johnson, de orígenes turcos y casado con una mujer que mitad india, no es -ni remotamente- ni Hitler ni Mussolini. Pero su extraordinario éxito político sí sirve para demostrar que el día en el que se fusionen las ideas -o delirios- de la extrema derecha con un líder que cautiva a las masas será el día en que los radicales empezarán a oler el poder."
Ya vemos la superioridad moral de la izquierda. Si les ganas dos veces las elecciones, eres un posible ‘Hitlercito'... aunque seas demócrata.
Juan José Millás se nos revela como un nuevo Roto. Si éste sacó un dibujo contra Juan Luis Cebrián, ahora Millás escribe contra el consejero delegado de PRISA, cuyo sueldo en 2011 fue de 8 millones de euros.
"El exceso de información nos ha convertido en una sociedad ignorante al modo en que la abundancia de libertades económicas nos ha hecho esclavos de los poderes financieros. (...) Cabe preguntarse por qué indemnizamos a quien nos lleva a la ruina en lugar de a sus víctimas."
No nombra a Cebrián, pero está claro que habla de él. ¿A que sí?
El sexagenario Raúl del Pozo y el octogenario José María Carrascal nos cuentan batallitas a cuenta de Grecia. Del Pozo insinúa que a los griegos les convendría liberarse del euro:
"Los griegos, que vivieron reducidos a la esclavitud, fueron considerados ciudadanos por las leyes de Solón, que les liberó de las deudas y pagó a los acreedores porque devaluó la moneda, cuya unidad ya se llamaba dracma."
Y Carrascal se acerca un poco más a nuestra época, ya que habla de los bizantinos y asegura que los alemanes mantienen a Grecia por amor a su cultura:
"los alemanes se creen en deuda con Grecia, la cuna de la cultura occidental. ‘Die Kultur', que reverencian hasta el punto de que en los libros de Heidegger hay casi más palabras griegas que alemanas. Por lo que vienen manteniéndola como un deber, más que como un lujo. Pero aparte de que la Grecia de hoy tiene poco que ver con la clásica, de hecho, se separó del resto de Europa cuando pasó a formar parte del Imperio Bizantino y, luego, durante cinco siglos, del Otomano, el lujo empieza a resultar demasiado caro incluso para las forradas arcas germanas."
LA PIEDRA DE GIBRALTAR
Carlos Herrera deja las cosas claras sobre la suspensión del viaje de la reina a
"Probablemente es una respuesta adecuada a la falta de sensibilidad del Reino Unido, el cual periódicamente establece gestos inamistosos en torno a la colonia, bien sea enviando a merendar a uno de sus Príncipes o amarrando algún submarino nuclear para su reparación en
Ojalá que su columna la lea Fernando Ónega. En La Voz de Galicia, este periodista que llevó camisa azul y se hizo fotos con Franco critica la reacción del Gobierno español:
"No ganamos nada con poner piedras en la rueda de las relaciones entre casas reales. Al revés: la prensa británica habla de desaire, se incita a los gibraltareños a enrocarse, terminaremos por poner una patrulla de la Guardia Civil al lado de cada pesquero, esas patrullas serán acosadas por la Armada británica, como siempre ocurre, ¿y cómo continuamos la historia? ¿Respondemos con nuestro Ejército, estilo Malvinas? ¡Qué despropósitos, señores!"