Despedida de Carlos Dávila como Director de La Gaceta en El Gato al Agua.
Rahola, molesta con Aznar por construir la autovía con Valencia
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La Vanguardia viene gloriosa. Alegre y combativa, dirían los chicos de la gasolina. A Pilar Rahola le ha vencido su odio a Aznar, al que culpa en La Vanguardia de la catástrofe económica en la que nos estamos ahogando. ¡Qué original! ¿Por qué no habla de lo que han robado los políticos y financieros catalanes a los catalanes?
"Ni facilitó la economía productiva, ni potenció la solidez de la clase media, ni garantizó la competitividad industrial, ni ayudó a abrir vías de exportación. El modelo de Aznar no tuvo nada que ver con el concepto de empresa, sino con esa España del Lazarillo, que sobrevive con la cultura del trapicheo. Por eso potenció el eje Madrid-Valencia"
Me asombra que algunos opinadores pretendan manipular los hechos que vivimos. Ciertamente, la industria no creció su importancia en la economía con Aznar, pero es que quien la desmanteló fue Felipe González para cumplir las condiciones de ingreso en la UE.
Aznar se encontró un país con más de tres millones de parados, con la Seguridad Social en quiebra, con un déficit monstruoso y que no cumplía las condiciones para entrar en el euro. Parece que lo que le molesta a Rahola es que Aznar construyese la autovía Madrid-Valencia.
¡Es que estos valencianos...! ¡Mira que querer una autovía entre la ciudad más grande del país y su principal puerto de mar! ¿También tiene la culpa Aznar de las empresas catalanas que se han ido a Marruecos o Polonia?
Sobre la crisis, los columnistas de siempre nos dan análisis de sobremesa de jubilados. Carrascal en ABC propone "que nos intervengan"; Victoria Prego en El Mundo nos asegura que "Lo más que podemos hacer es aparentar un temple que no tenemos, contener el aliento, cruzar los dedos y/o rezar"; Raúl del Pozo nos culpa a nosotros mismos, ya que "sabido es que la democracia garantiza que nunca tengamos un gobierno mejor de lo que merecemos".
De estos análisis previsibles y tópicos se escapa Antoni Puigverd, que en La Vanguardia nos desvela que hay socialistas en Madrid planeando un golpecito de Estado ¡con Aznar! Volvemos a la Transición. Su columna se titula ‘Apocalypse now?':
"Si el euro muere, nuestra crisis se agudizará de manera impensable. Y entonces la política española, hasta el momento tan vocinglera y tribal como perezosa, entrará en una de sus tradicionales fases tremendistas. Como aperitivo, circulan rumores de una versión posmoderna de la solución de fuerza: se habla de extravagantes socialistas flirteando con Aznar en recuerdo de aquellos viejos amores con los generales Primo y Armada. En estos días de torrencial incertidumbre, no faltan en Madrid rumores de tremendismo cesarista."
Una columna adecuada para que los señoritos catalanes se sigan creyendo superiores a los madrileños.
El topillo de Curri Valenzuela nos cuenta por fin algo de interés. ¿Qué hace Rajoy cuando no quiere que los periodistas le molesten? Manda que los cerquen con vallas.
"La mañana fue pasando mientras la prima subía, el presidente permanecía reunido con sus ministros económicos en el área destinada al Gobierno y cada vez más periodistas se agolpaban en el patio. Pasaban ya de medio centenar cuando los policías de Las Cortes y los escoltas de Rajoy colocaron unas vallas y pidieron a la prensa «por favor, colóquense detrás», señal inequívoca de que el presidente no pensaba decir ni palabra. Como así fue."
Luis Yánez nos muestra que el PSOE considera que cualquier medida del Gobierno contra las agresiones marroquíes y gibraltareñas "una cortina de humo". Y a los pescadores de la bahía de Algeciras que les vayan dando.
"Ya no sirve ni el recurso clásico de la política exterior española de los conservadores. Me refiero a despistar con Gibraltar (el Perejil que le ha vendido Trillo a Margallo)"
¿Pero que les dan los marroquíes a los socialistas? ¿Y qué propone Yánez? Un gobierno de coalición, como lleva haciendo El País desde hace unas semanas:
"Así pues es cierto, presidente Rajoy, que no estamos al borde de ningún precipicio, estamos ya despeñándonos pero aún podemos evitar el castañazo total si actuamos todos juntos para salir de la sima."
EL CLIENTELISMO UNIVERSITARIO
Interesante tribuna publica El País sobre la ciencia española, en la que el catedrático Alex Aguilar critica el clientelismo imperante en la universidad desde hace décadas:
"La frecuencia con la que científicos españoles son reconocidos internacionalmente parece contradecir estos datos, pero el problema es que los investigadores notables coexisten con otros cuya productividad es muy baja. En otras latitudes causa asombro la tolerancia del sistema español a la ciencia mal hecha. ¿Sus causas?: la estructura masivamente funcionarial del colectivo, la falta de incentivos a la excelencia y un sistema de gobernanza de univesidades y centros de investigación dominado por el clientelismo."
Pero estos vicios, ¿no provienen de la Ley de Autonomía Universitaria que impuso la izquierda?
Por primera vez en meses, ha desaparecido de la portada de La Gaceta el billete de Carlos Dávila, que ha dejado de ser el director del periódico de Intereconomía. Federico Jiménez Losantos ha anunciado en Es.Radio que quiere seguir contando con él en su tertulia, a la vez que ha elogiado a su sustituta, Maite Alfageme.