El atentado de Hipercor
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¡Pasmo y asombro! Una columnista de El País da la razón a Federico Jiménez Losantos. Sí, sí. Durante años, Losantos ha llamado a Gallardón ‘el Faraón' y ha pedido que no se le vote, y todo por su derroche en el Ayuntamiento de Madrid y la subida de impuestos a los ciudadanos. Como Ruiz Gallardón disponía de un magnífico equipo dedicado a marcar a los periodistas y de un gran presupuesto para publicidad, apenas se leían otras críticas a su Gobierno.
Hoy, 20 de junio, Elvira Lindo, publica una columna en la última de El País en la que le da la razón en todo a Losantos, aunque sin mencionarle:
"¿Cuánto hace que el edificio de Correos se convirtió en una sede suntuosa del Ayuntamiento? ¿Cuánto hace que se peatonalizaron varias calles del centro de Madrid para abandonarlas al consumismo más hortera borrando en parte su antigua esencia? Fue ayer, ayer cuando Gallardón era apodado Ruiz Faraón y la prosperidad de Madrid se medía por el número de taladradoras".
Con motivo del aniversario del atentado etarra de Hipercor, Antonio Casado nos da una sorpresa. El hombre que se negaba a creer (lo dijo varias veces) que el Gobierno de Zapatero estuviese detrás del chivatazo del bar Faisán y que apoya cualquier negociación con ETA, hoy llora por las víctimas. Así escribe en ElConfidencial:
"El Estado y la sociedad no han hecho bien los deberes respecto a tantas víctimas del terrorismo que sufren en silencio, como ayer pudimos comprobar en sus llamadas a la radio".
Sin embargo, Casado está dispuesto a todo con tal de acabar con el terrorismo, incluida la negociación, lo que supone decir la impunidad. Recuerdo esta otra columna suya:
"Algunos nos agarramos a un clavo ardiendo por si supone avanzar hacia la definitiva desaparición de ETA. Vale la pena soñar y dar por bueno cualquier intento de buena fe. (...) Aun así, me agarro al clavo ardiendo. Si todo esto sirve para que ETA anuncie su definitiva disolución, lo celebraré. Pero, insisto, sin precio político. Ni alto ni bajo. Ni de causas ni de efectos. A lo más, aplicación del constitucional principio de reinserción caso por caso".
Y otra más sobre el comunicado etarra de abandono del terrorismo, en Europa Press:
"Es preferible un alto el fuego real y efectivo sine die, aunque no se escenifique la entrega de las armas, que un desarme ritual que se deja una pistola en la faltriquera de algún insumiso dispuesto a volver a las andadas".
Dos periodistas vascos nos traen recuerdos desagradables sobre ETA y el Gobierno de González. Santiago González en El Mundo rememora que las declaraciones de los políticos de entonces, del PSOE, sobre que los terroristas no conseguirían sus fines ni doblarían la mano al Estado, se quedaron en nada:
"Dos meses después de Hipercor, en agosto, los policías Ballesteros y Martínez Torres viajaban a Argel para entrevistarse con Antxon, trasladado hasta allí desde Santo Domingo a tal efecto. En septiembre el Gobierno satisfizo las exigencias de ETA enviando a la capital argelina a un interlocutor político: el delegado del Gobierno en el País Vasco, Julen Elgorriaga. Casi seis meses después de Hipercor, el 11 de diciembre, se produjo el atentado de la casa-cuartel de Zaragoza con 11 personas muertas, cinco de ellas niños. Dos meses más tarde, el 20 de febrero de 1988 se encontraban Elgorriaga y Etxebeste para seguir dialogando. El primero pidió una tregua indefinida, ETA se negó y cuatro días después secuestró a Emiliano Revilla. Así fueron las cosas".
Y en La Vanguardia Florencio Domínguez escoge como recuerdo desagradable el apoyo de casi 40.000 catalanes a la lista de Herri Batasuna encabezada por el abogado millonario Txema Montero al Parlamento Europeo. Mientras los etarras mataban en Bilbao, Madrid o Hernani, qué les importaban los muertos a esos catalanes:
"ETA no sólo estaba fuerte en el terreno operativo. También eran relevantes sus apoyos políticos. Nueve días antes del atentado de Hipercor, HB había obtenido un escaño en el Parlamento Europeo gracias a los 361.595 votos logrados en toda España. De esos, 39.692 eran votos en Cataluña".
LOS MODALES DE ALFONSO USSÍA Y ANTONIO GALA
El chiste del día. José María Carrascal en ABC defiende al Rey. No es noticia, ¿verdad? "La visita demuestra que nuestra Casa Real está tan implicada en el contencioso como la inmensa mayoría del pueblo español." Se me cae el cigarrillo por la risa.
El desprestigio del Gobierno de Rajoy es tal que una columnista tan pro-PP y tan carente de conocimientos de economía como Victoria Prego le da recomendaciones:
"En España se necesitan ahora mismo muchas cosas y todas urgentes. Una de ellas es que el Gobierno anuncie medidas ejemplares. Como que todas las comunidades desmonten sus réplicas en miniatura del Estado central y que se sepa que desaparecen todos los defensores del pueblo y todos los tribunales de cuentas autonómicos, por mencionar sólo dos instituciones de las muchas replicantes que hay ahora en nuestro país".
Antonio Gala, que construyó su fama y su fortuna sobre la elegancia en el vestir y el hablar, hoy pierde sus maneras y llena su billete de tacos: "Estamos, de mandamases que no mandan ni organizan ni emprenden, hasta las mismísimas pelotas" y "¿Para qué tanto billete? ¿Para limpiarse luego el culo?".
Peor fue ayer Alfonso Ussía que, todo un caballero, arremetió contra Ángela Merkel, llamándola "botijo" y nos contaba los problemas dermatológicos de una novia suya donostiarra. Con este pienso se alimentan los jubilados de la derecha.
Para Ussía, tan inteligente como educado, todos los problemas de España se resumen en el carácter de Merkel y Rajoy no tiene la culpa de nada. ¿Ven por qué apenas le leo? Alfonsito, te sugiero que leas la columna de ayer de Hermann Tertsch en ABC, ‘Monasterio Merkeliano', si eres capaz de llegar al final.