Periodista Digital. Entrevista a Luis María Anson. 22 de febrero 2012
Indigestión de abuelos en ABC, El País y El Mundo
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ABC, cada día se parece más a un asilo de jubilados: la Tercera para el octogenario Carrascal, que recuerda sus tiempos de cronista deportivo para perorar sobre el juego de España, y una columna para el recuperado septuagenario Manuel Martín Ferrand, que da consejos a Rajoy sobre cómo debe actuar un estadista. Entre los dos, suman 152 años. Muy a tono con la página de esquelas.
Otro abuelo, Miguel Ángel Aguilar, en El País, dedica casi media página a glosar la victoria de la selección española en la Eurocopa ¡de 1964! Que si el gol de Marcelino, que si por fin se había cumplido la consigna política de 1942 de eliminar a Rusia, que si Elías Canetti dijo en 1945 que... ¡Qué tostones!
Un abuelo más y acabamos, que me están entrando ganas de tomarme un poleo menta y de ponerme zapatillas: Luis María Ansón, en El Mundo. El ex director de ABC sale en defensa, de nuevo, del periodista Jordi García-Candau, al que la Televisión de Castilla La-Mancha, de la que fue director general, ha denunciado por malversación de caudales públicos, fraude y prevaricación. A Ansón, que cree que los periodistas son como los médicos, es decir, intocables, esto le parece fatal.
"Jordi García-Candau no es más que un extraordinario profesional de la comunicación. (...) Siento por Jordi García-Candau sostenida admiración. Desde hace muchos años he seguido con atención su trayectoria. Nunca he tenido con él relación ni profesional ni empresarial. Escribo estas líneas por razones de justicia."
Luis María, tú que eres tan culto y tan académico, ¿no conoces esa expresión latina de ‘Excusatio non petita, accusatio manifesta'?
Juan Carlos Girauta se merece una medalla al valor, ya que es el primer columnista que leo que se atreve a decir que no le gusta el fútbol.
"Por varias razones, me desagradan las llamadas a extender la excelencia de Del Bosque y los suyos (o de Guardiola y los suyos, o de Mou y los suyos) a otros terrenos. No puedo concebir que una camiseta represente posiciones morales (¡Que donen sus primas!) o políticas. El nacionalismo consiste, precisamente, en llevar la emoción gregaria a la cosa pública. Un estropicio intelectual ha llevado a catalanes muy ruidosos a acusar de nacionalistas (su propio defecto) a cuantos nos alegramos con los triunfos futbolísticos de España. Alto ahí. Nacionalista es quien sostiene que su equipo «es más que un club». El Barça es un club como otro cualquiera."
EL PSC NOS EXPLICA POR QUÉ QUIERE EL ‘PACTO FISCAL'
Hermann Tertsch escribe sobre la bandera rojigualda, de la que la izquierda se avergüenza:
"La devoción por una bandera que sacan todos durante estos días. Pero de la que muchos sospechan durante el resto del año. Y tantos otros ignoran siempre salvo para estas fiestas. Una bandera que jamás sacan los partidos de izquierdas y los sindicatos en sus manifestaciones. Pese a estar definitiva e inequívocamente identificada con las victorias de nuestra democracia. Ellos siguen prefiriendo una bandera vinculada a nuestro peor pasado y al tormento de una derrota. Con el renacimiento de la cultura del revanchismo que trajo consigo Zapatero -nunca podrá pagar todo lo que nos ha hecho- la izquierda volvió a sacar del desván una bandera de la división que el propio Santiago Carrillo había enterrado en 1977."
A Tertsch le da la razón la tribuna que firma en El País Rocío Martínez-Sampere, socialista del PSC y diputada en el Parlamento regional catalán, en la que defiende el llamado Pacto Fiscal, ese invento de los catalanistas burgueses para coger más dinero de los demás españoles. Ya no nos asombra a un socialista exigir que se acabe con la llamada solidaridad entre regiones.
"¿Si un gobierno pide más defiende a sus ciudadanos pero si lo pide el catalán es nacionalismo? ¡Oigan, vale ya! (...) Esta es, en resumen, la posición del PSC. Reclamar un nuevo pacto fiscal con solidaridad equitativa y con más poder de decisión, con más responsabilidad. El dilema para el PSC nunca será confrontar la S y la C justamente porque fue fundado para defender las dos: el socialismo y el catalanismo civil."
Fíjense, queridos lectores, cómo el PSC se olvida de lo español.
Elena Martí, periodista que de izquierdas a quien recordamos en los telediarios de la TVE felipista, nos descubre algo sorprendente: en México ha ganado la derecha. En su columna de ElPlural, el diario que se ‘fuman' los progres para vivir en un mundo de luz y color, sostiene que el PRI es conservador.
"El PRI no renuncia a su mensaje polivalente y populista, pero es más exacto describirle irónicamente como ‘revolucionario de derechas'."
Pensamiento progre: todo lo que no me gusta, o no me paga, es fascismo.
Javier González Ferrari en La Razón se burla de las apariciones de los dos máximos dirigentes del sindicato único UGT-CCOO: "Por la mañana de mineros y por la tarde en la manifestación gay." ¡Si los hubiese visto Santiago Carrillo en los años 30, ¿qué les habría hecho?!