Entrevista a Ángel Pascual Ramsay autor de ¿Qué nos ha pasado?. 29 junio 2012
Dragó pide la restauración de la ‘mili'
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El sistema político se está desmoronando a pedazos. Los políticos se niegan a renunciar a sus privilegios a la vez que ordeñan a los funcionarios y a la clase media, como acusa este 16 de julio de 2012 Jiménez Losantos a Rajoy.
También la prensa que leen esos políticos es contraria a tocar el Estado de las autonomías. En un editorial que seguramente pondrán encima de la mesa de Rajoy y sus ministros, así como de todos los ‘lehendakaris' y consejeritos, El País, el periódico que aún sigue marcando la agenda del PP, muestra su oposición a la intervención de las autonomías por el Gobierno:
"Resulta excesivo que se arrogue la capacidad de intervenir por completo la economía de una comunidad por el simple indicio de que no esté cumpliendo el plan de rescate."
El editorial incluso contradice una tribuna publicada en página enfrentada y que firma Ángel Pascual-Ramsay, alto cargo de la escuela de negocios ESADE (en la que se graduó Iñaki Urdangarín, por cierto):
"Debemos para ello liberalizar la economía, rompiendo el corporativismo que la tiene atenazada, y que resulta en un mercantilismo plutocrático dominado por las grandes empresas, en connivencia con los poderes públicos y en detrimento de la mayoría de empresas y emprendedores. Debemos reformar la Administración, para acabar con el corporativismo conservador del alto ‘funcionariato' y su práctica monopolización de la vida política."
¡Menudo ataque a los abogados del Estado, catedráticos de universidad y registradores de la propiedad metidos a gobernantes!
Jesús Cacho en Vozpópuli.com constata que se está abriendo la puerta a un demagogo:
"Va a ser muy difícil, por no decir imposible, superar la crisis económica y enfilar una nueva era de crecimiento sin abordar al tiempo el problema político que, para la propia salud económica, supone la actual estructura del Estado, lo cual nos aboca, cuando menos, a una reforma de la Constitución del 78. Estamos ante el final de una época, ante un episodio parecido al que supuso la quiebra de la Restauración canovista de Alfonso XII. Sin liderazgos y con los partidos mayoritarios desacreditados, los riesgos son enormes, porque este es el momento de los aventureros."
En la misma línea, David Gistau en El Mundo ventea una revuelta popular:
"Hasta las criaturas más dóciles e integradas del bestiario social se han puesto a cortar el tráfico en las avenidas. Se intuye la inminencia de algo, si no lo posterga la dispersión estival."
Y Félix Madero cuenta en ABC la impresión que se llevó de un paseo por Valencia.
"En la acera aparecen hombres y mujeres apostados en la acera con la cabeza gacha. No son exactamente menesterosos. En sus rostros hay un gesto de dignidad y en algunos casos una mirada perfilada de que lo suyo podría pasarte a ti. Visten con cierto decoro. No molestan. No hay un cartón de vino peleón entre sus piernas. Mi amigo pronuncia una palabra: gasolina; las calles huelen a gasolina."
El perrito Marcello, en República.com sueña con revoluciones como las del siglo XIX:
"¿Hay alguien en este país que tenga preparado un plan B para cuando ocurra -que va a ocurrir- lo de la intervención del Estado español por los tíos de negro de la UE? No, no hay plan B, y puede que tampoco A porque los intentos de frenar a los mercados han fracasado y no hay manera de hacerlos rectificar. Y ¿entonces? Pues el país, poco a poco, pasará de la indignación social a la revuelta de las clases medias y de la burguesía cultivada que es la que siempre hizo las revoluciones."
ALBIAC CUENTA BATALLITAS DE LOS ‘ROLLING STONES'
Mientras tanto, Gabriel Albiac, con 62 años, ejerce de abuelo, ya que escribe una columna contando cuánto le gustan los Rolling Stones. Muy adecuado para los lectores de ABC, que consideran a los Rolling unos melenudos y culpables de la difusión de la droga. (Dios mío, empiezo a hablar como mi abuelo.) Casi prefiero a Albiac cuando nos inunda de citas de filósofos y literatos franceses.
Fernando Sánchez Dragó no me defrauda casi nunca. Los lunes sé que en su columna de El Mundo encontraré algo que contar a los lectores. En la de hoy, titulada ‘Paideia', pide la restauración del bachillerato tradicional, como pidió Esperanza Aguirre, pero el del ministro franquista Pedro Sáinz Rodríguez, con sus siete años de latín. Y ya embalado propone la restauración de la ‘mili' para educar a los jóvenes y suprimir Educación para la Ciudadanía.
"Ya sé que ni usted [José Ignacio Wert] ni Esperanza pueden hacer lo que el sentido común aconseja: recuperar la mili. Suprimirla fue un resbalón de Aznar que los progres aplaudieron. Con ella sobraría la Educación para la Ciudadanía y, de paso, descenderían las cifras del desempleo juvenil y las de los facinerosos que el viernes agredieron a Cristina Cifuentes."
¿Y qué hacemos con las mujeres? ¿También las ponemos a coger el ‘chopo', como ocurre en Israel? Porque si los hombres hacen la ‘mili' y las mujeres no, éstas tienen que pagar de alguna manera su privilegio.
Se cumplen hoy 800 años de la batalla de las Navas de Tolosa. La Gaceta dedicó ayer un suplemento especial a la efeméride y Serafín Fanjul publica en ABC una Tercera explicando la batalla y su importancia, que, si bien fue alta en lo militar, mayor lo fue en lo mítico. Juan Manuel de Prada compara las Navas con la Constitución de Cádiz y se pronuncia por la primera.
"Aquella empresa colectiva en la que nuestros antepasados repelieron el avance musulmán es silenciada por los mismos que conmemoran con alborozo las Coertes de Cádiz, donde cuatro señoritos vendieron la primogenitura de España por un plato de lentejas revolucionarias."