Periodismo
Pablo Iglesias (PODEMOS). EP

Entre primarias socialistas y la presentación de la moción de censura de Podemos se mueven las tribunas de opinión este 20 de mayo de 2017. A nadie le queda la duda de que, por un lado, la contienda electoral en Ferraz está más abierta que nunca y que la iniciativa parlamentaria del partido de Pablo Iglesias es mero fuego de artificio.

Ignacio Camacho, a menos de 24 horas para que se abran las urnas en el PSOE, considera que era necesario ver a los tres candidatos tirándose dentelladas:

El debate de esta semana entre los tres aspirantes socialistas fue un psicodrama lacerante, casi antropófago, pero necesario porque nadie entendería la componenda simulada, el enjuague ficticio, el amaño.

El editorial de ABC le mete un buen palo a Pablo Iglesias por sus intenciones reales con la moción de censura:

Ahora aspira a terminar de destrozar al PSOE con Rajoy como argumento. Y aún hay quien le ríe la gracia.

En La Razón avisan a la militancia socialista que en función de lo que vote el 21 de mayo de 2017 el futuro de su partido y del país puede pasar a manos podemitas:

Deberían tomar nota los militantes socialistas de la maniobra, bastante burda por lo demás, y votar en consecuencia.

Alfonso Ussía apunta que al partido de Pablo Iglesias le conviene que le traten de populista:

A Podemos le viene de perlas que los tontos o los manipuladores de la comunicación lo definan como populista. Mentira. No son populistas, son comunistas.

Demoledor artículo en El País de Javier García Fernández, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Complutense, hablando de la moción de censura de Podemos:

Es una técnica de deslegitimación democrática que practican los independentistas catalanes y, antes, los fascistas y los nazis.

Salvador Sostres, en ABC, comenta en ABC la doble cara del nacionalismo, que vive por un lado de las movilizaciones, pero al mismo tiempo quiere los lujos de todos los demás españoles:

Llama a la movilización callejera mientras vive de corretear como los ratoncillos de los hoteles caros entre el parqué y la moqueta.

Luis Ventoso le pone mucha ironía y mucho cachondeo a la creación de una Academia Andaluza de la Lengua:

Como somos un país poco serio, la iniciativa de dotar al andaluz con su preceptiva academia ha sido recibida con chufla casi universal. Un rechazo injusto y frívolo.