Periodismo
Inmaculada Herranz y José García Molina. PD

La entrada de Podemos en el Gobierno de Castilla-La Mancha y el conflicto en el aeropuerto de Barcelona, El Prat, conforman los temas esenciales que los lectores podrán encontrar este 12 de agosto de 2017 en las tribunas de opinión de la prensa de papel.

Salvador Sostres, en ABC, le mete un buen palo a Podemos por incurrir en una flagrante contradicción ideológica entrando a formar parte del Gobierno de Castilla-La Mancha a cambio de un parné cuasi pornográfico:

Ahí están los alegres muchachos de porro y plaza con sus contradicciones y sus fraudes, con la sonrojante distancia entre lo que exigen a los demás y lo que se permiten a sí mismos.

Hermann Tertsch es claro y conciso a la hora de decir que lo de Castilla-La Mancha es un paso más hacia el Frente Popular:

El Frente Popular calienta máquinas. Se completa así la regresión histórica iniciada en 2004 por Zapatero con el entierro de la reconciliación nacional. Solo un gran golpe de timón, con fuerza política y coraje, podría cambiar el rumbo. Cuando más necesario es, apenas alguien lo concibe.

El editorial de ABC se centra en el conflicto del control de seguridad de los pasajeros en el aeropuerto del Prat (Barcelona) repartiendo culpas entre la Generalitat y los sindicatos:

Al fracaso de la Generalitat en su intento de mediación se suma la irresponsable y desleal actitud de los sindicatos, cuya estrategia ha consistido en hacer el mayor daño posible para lograr sus objetivos, aprovechándose de la indefensión de los viajeros y sin reparar lo más mínimo en los graves daños ocasionados a miles de personas en los últimos días.

El Mundo, por su parte, le sacude un buen ‘zasca' a la Generalitat de Cataluña por haber querido sacar tajada política del conflicto en el aeropuerto barcelonés:

El Govern ha buscado el ventajismo en el conflicto hasta que se le ha ido de las manos, haciendo mientras ha podido dejación de su responsabilidad de mediación y usando la crispación social para arremeter contra el Estado. Una irresponsabilidad que se enmarca en la estrategia independentista en la que todo les vale a algunos para atacar la imagen de España.

La Razón, en cambio, pone el acento en AENA:

Se impone la destitución del presidente de AENA, José Manuel Vargas, quien, a tenor de sus decisiones, no termina de comprender que la empresa que dirige se debe al servicio público de toda la sociedad española, y no sólo a criterios economicistas que, a la postre, sólo han conducido al deterioro de la calidad de una empresa que fue referente internacional en la gestión aeroportuaria.

El País entiende que uno de los problemas viene por ceder unos servicios a un precio muy bajo:

El Gobierno, las empresas públicas o semipúblicas y todas las Administraciones tienen que acabar con las licitaciones a la baja, en las cuales las empresas subcontratadas hunden los precios (no es necesario que la baja sea temeraria; basta con que sirva para conseguir el contrato) y compensan el menor ingreso con reducciones salariales, contratación precaria o escasez de personal.