Periodismo
No será el apaciguamiento el que pare los pies de los violentos

La sensación es que cada vez son más los ciudadanos españoles partidarios de que los golpistas catalanes sean procesados y condenados, como Companys y su Govern en junio de 1935. ¡Y Companys había proclamado su estado dentro de la República federal española!

Como dice Raúl del Pozo, el último deseo de Puigdemont es que la masa desborde la Diada, mientras colocan flores en el monumento de Rafael Casanova, conseller en cap, un aguilucho, partidario del archiduque Carlos de Austria, herido en la batalla donde murieron 6.000 catalanes. Casanova huyó vestido de monje y después fue amnistiado. La Diada conmemora la derrota que sufrieron los primeros sublevados después de que se hubieran escondido bajo las faldas del cardenal Richelieu.

El golpismo debe pagarse con cárcel. Quién lo dice con todas las letras es Santi González: "Cataluña está gobernada por una cuadrilla de delincuentes que esperan salirse de rositas por esto y por el 3%, la cifra cabalística de lo que ellos consideran su nación".

¿Se han ido ya los tuiteros españoles? pic.twitter.com/IrzooltzTx

— Cowboy en paro (@CowboyEnParo) 10 de septiembre de 2017

Ya no hay barreras, códigos morales ni respeto a la ley. Este fin de semana los cabecillas gritaban con entusiasmo no tinc por! como lo hacían sus seguidores tras el atentado de las Ramblas. Hay una diferencia: los manifestantes mentían tratando de conjurar la jindama. Esta tropa dice la verdad: no tienen miedo porque cuentan con la impunidad. Por eso la chusma se pone farruca ante la Guardia Civil. No tienen miedo y deberían tenerlo.

Ignacio Camacho tiene poderes paranormales porque es capaz de leer la mente de Rajoy: "El presidente es partidario de esperar y aplicar mecanismos de acción/reacción, pero la cúpula independentista está dispuesta a protegerse detrás de un despliegue de masas".

La radiografía del golpe la hace Gabriel Albiac en ABC: "El golpe se sustenta sobre dos soportes: PdeCat y CUP. La vieja Convergencia habla la lengua de un rancio reaccionarismo basado en corrupción y robo. CUP es la versión paradójica hoy del discurso totalitario puro y duro: amalgama tesis patrióticas, transparentemente hitlerianas, con flamígeros discursos insurreccionales a mitad de camino entre José Stalin y Cristina Kirchner. Pero ninguna incompatibilidad separa a Puigdemont y Ana Gabriel. Porque ningún factor de racionalidad guía sus actos".

No hay razón que pueda cantar las excelencias de la ruina colectiva. Entre los hijos de Pujol y las criaturas de Gabriel, el lazo es más primario: el que ellos sueñan ser el de sangre, destino y tierra; y que es sólo el de las emociones, cuyo nombre en política es delirio.

Para Isabel San Sebastián el «mambo» de la CUP, Otegi, Puigdemont y Junqueras da miedo. ¡Claro que sí! "Hay mucha gente asustada en Cataluña, con razón. ¿Cómo no estarlo cuando los máximos representantes del Estado en la comunidad autónoma se han declarado «de facto» en rebeldía, su principal aliado en la causa de la sedición ha militado con orgullo en las filas de ETA y el Gobierno de la Nación se parapeta detrás de las togas, incapaz de hacer política?

La CUP celebra el golpe independentista: “¡Ahora comienza el Mambo!” https://t.co/EH8ErwSKwy

— Liberal Enfurruñada (@MuyLiberal) 8 de septiembre de 2017