Periodismo
El ex redactor jefe de La Vanguardia pinta a una España diabólica cual infierno de Mordor

La jornada del día 30 fue una gran muestra de la lealtad de determinados periodistas a los políticos a los que sirven. Hasta media mañana prácticamente todos los comentaristas ‘indepes' estaban mostrando escepticismo o poniendo a caldo la posibilidad de unas elecciones en Cataluña convocadas por Madrid como 'fraudulentas'.

Mónica Terribas, la que llamaba por radio a chivarse de la Guardia Civil, hacía un alegato que sonaba bastante más negativo a esa posibilidad a primera hora del 30.10.2017:

"Es en las urnas donde se muestran la fuerza democrática de un país, se hizo el 1 de octubre con violencia y represión. ¿Se puede volver a hacer el 21 de diciembre con una querella por rebelión y sin instituciones propias? ¿Elecciones en normalidad en Catalunya? ¿Con un Parlamento disuelto a la fuerza? ¿Un gobierno cesado? Eso no es precisamente normalidad".

Esos discursos anti-elecciones repetidos por toda la tribu 'indepe' empezaron a perder fuerza conforme se iba sabiendo que PDCAT y ERC iban a aceptar participar en los comicios. Y una vez la cosa se convertía en un hecho, la plana mayor del periodismo independentista daba un giro al compás de sus jefes y pasaba a apoyar las elecciones.

Ante todo lealtad y si hay que evolucionar, se evoluciona. Pero junto a la ‘evolución' está la dosis diaria de victimismo nacionalismo catalán y demonización del resto de España.

DAVID GONZÁLEZ EN ELNACIONAL.CAT

En el caso de ElNacional.cat uno de los últimos que ha superado por mucho la media habitual de victimismo ha sido David González, atentos algunos fragmentos de su último articulito sobre la aplicación del 155:

"Una vez más se cumple la ley inexorable según la cual, España, cuando el pleito catalán la supera, sólo sabe responder de una forma: a palos" (...) ante la imposibilidad de invisibilizarlos, a garrotazos, y, más tarde (re)conquistando la plaza mediante el desalojo de los administradores rebeldes. El Reino de España ya no tiene colonias, pero tanto le da. No hay que mirar atrás: en la relación Catalunya-Espanya el pasado sigue siendo un humillante presente continuo (...). "Fueron las porras de los antidisturbios de Zoido y no los organizadores las que trataron de impedir que "todos" los catalanes (...) pudieran votar en el referéndum del 1 de octubre (...) "Esta España (...) ama mucho a los catalanes pero los quiere atados de pies y manos; o esta otra España del 155 con vaselina que propone Pedro Sánchez (...) Rajoy, lanzado ya al 155, optaba por aplastar la autonomía".

Para González, el Gobierno de España debe ser algo parecido al ojo de Sauron que oprime cual reino de Mordor.

Es muy destacable que a González le indigne tanto la ‘represión' del 1 de octubre y haga tanta referencia a ‘los palos' y 'las porras' de Zoido respecto a lo ocurrido entonces. Decimos porque, por muy graves que le parezcan las imágenes de los empujones, tirones o zarandeos, quitando una persona, nadie necesito internamiento médico por enfrentamientos con la policía nacional.

En cambio, por poner un ejemplo, cuando se produjo el desalojo de la Plaza de Cataluña el 14 de Noviembre de 2012 por los Mossos a pelotazo limpio hubo bastantes más personas hospitalizadas, una de las cuelas fue una chica que perdió un ojo acabando tuerta (Ester Quintana)...

David González era entonces redactor-jefe de La Vanguardia, pero el que entonces era su periódico no publicó ni el 15 ni el 16 ni en los días sucesivos ningún artículo de condena a lo ocurrido ni diciendo que la Generalitat "usaba los palos" ni hablar de las "porras de Felip Puig". Eso es lo más bonito de los periodistas ‘indepes', a lo que se ve están bien amaestradillos: si los porrazos los dan los de la Generalitat, saben mirar para otro lado, los porrazos sólo son condenables si sirven para ayudar al victimismo separatista y a fomentar el odio a España.

COLOMINES, EL DE LA FUNDACIÓN DEL 3%

Hay otro columnista de ElNacional.cat que también merece mención propia Agustín Colomines, que publicaba un artículo este lunes 30 dejando claro quién era el malo de la película: "Lo que ocurra estos días será culpa de los ocupantes ilegítimos de la autoridad de Catalunya y de nadie más". Dicho de otra manera, que nadie ose culpar a Puigdemont, que es un bendito, los únicos malos malosos los gobernantes de Madrid.

Pero Colomines concretaba un poco más a quienes se refería como perjudicados por la intervención: "Quien pierda una subvención, quien se quede sin un servicio social básico, quien deje de cobrar una factura, ya sabe a quién explicaciones".

Teniendo en cuenta que en el curriculum de Agustín Colomines está haber dirigido la fundación CatDem, que era la encargada de canalizar los donativos de empresas catalanas presuntamente a cambio de obra pública otorgadas por Convergencia (fue llamado a declarar a los juzgados) se entiende que Colomines tenga muy presente el tema de las subvenciones.

En todo caso el talante de Colomines quedó bastante claro desde aquel infame manifiesto que publicó en El Punt Avui en el que acusaba de a los catalanes no nacionalistas de ser 'La Catalunya de Vichy' (por los franceses que colaboraron con el nazismo invasor), en su caso Colomines acusaba a los catalanes de Ciudadanos de ser cómplices con el ‘Estado represor', eso sí, su forma de pensar no le ha impedido cobrar de ese ‘Estado represor' como funcionario, que una tema es la causa y otra la pasta.