Periodismo
José Manuel Lara García (GRUPO PLANETA). CH
Grupo Planeta, propiedad de la familia Lara, es la compañía editorial y de comunicación líder en España y América Latina y el segundo mayor grupo editorial en Francia y séptimo del mundo

Un apellido histórico que se pierde. El Consejo de Administración del Grupo Planeta ha aprobado este 12 de febrero de 2018 relevar a José Manuel Lara García, hijo del expresidente José Manuel Lara Bosch, como consejero delegado de la corporación.

Sus funciones, según ha explicado la empresa en un comunicado, pasarán a Carlos Fernández, hasta ahora vicepresidente ejecutivo del grupo.

La decisión, adoptada a propuesta del presidente de Planeta José Creuheras, busca dar "un nuevo impulso a la compañía" en un contexto de "gran tranformación de los modelos de negocio" en los ámbitos del libro, la información, la formación y el entretenimiento audiovisual.

Fernández está vinculado desde hace más de 25 años a Planeta, editor de La Razón y accionista de referencia de Atresmedia.

A lo largo de su trayectoria profesional ha ocupado diversos cargos de responsabilidad dentro de la organización. Fue consejero delegado del Grupo Planeta durante 11 años hasta que en febrero de 2015 fue nombrado vicepresidente ejecutivo.

Por su parte, José Manuel Lara García, que dejará de tener funciones ejecutivas en Planeta, aunque formará parte del consejo de administración del grupo, es licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad de Barcelona, máster en Columbia, y accedió a la compañía en el año 2008.

Grupo Planeta, propiedad de la familia Lara, es la compañía editorial y de comunicación líder en España y América Latina y el segundo mayor grupo editorial en Francia y séptimo del mundo.

Cuenta con 9.000 empleados y opera en más de 20 países en todo el mundo.

En el ámbito editorial el Grupo Planeta tiene más de un centenar de sellos editoriales que publican más de 6.000 novedades al año en español, francés, catalán, portugués e italiano.

La sociedad decidió trasladar su sede social y fiscal de Barcelona a Madrid el pasado mes de octubre ante la amenaza de Carles Puigdemont de proclamar una declaración unilateral de independencia.