Periodismo

El instrumento es la censura y el objetivo, la ‘muerte profesional' del disidente. Y los censores, los que pretenden acallar al periodista, no son en este caso políticos empeñados en tapar trapacerías. Son los encorbatados y perfumados ejecutivos que dirigen Atresmedia, el segundo grupo de comunicación audiovisual de España.La CUP toma laSexta: Aragonés se aprovecha de la bisoñez de Llapart para controlar 'Al rojo vivo' a su gusto

Animados por la tropelía que les permitió perpetrar en 2011 el Gobierno Rajoy, al autorizar la ilegal fusión de Antena 3 y laSexta en un consejo de ministros convocado a escondidas en pleno verano, han creado a su alrededor un pringoso círculo de silencio y conchabeo.(laSexta oculta la batalla campal de los separatistas para no perjudicar a Puchi: "Protesta pacífica, reina la calma")

Si no das por bueno que 'Al Rojo Vivo' de Antonio García Ferreras o ‘laSextaNoche' hacen ‘periodismo para informar' y se te ocurre comentar que se han convertido en voceros del independentismo catalán o que cubren de forma escorada y sectaria asuntos tan trascendentes como el paro, las pensiones o la violencia callejera, quedas estigmatizado para siempre. (Losantos señala a la mano negra de Soraya de filtrar a Nacho Escolar el caso del máster de Cifuentes: "Es el Gobierno de laSexta")

Como Director General de Atresmedia TV, alguien como Javier Bardají tiene todo el derecho del mundo a elegir que periodistas participan en los programas de sus cadenas.

Lo que ya chirría un poco es que Bardají, militante activo de Ciudadanos que se vanagloria de ser 'amigo personal' de Albert Rivera, pretenda y logre que un diario como 'La Razón' purgue de su nómina de columnistas a Alfonso Rojo, en represalia por lo que Periodista Digital desvela cotidianamente de laSexta. (¿Más periodismo o más sectarismo? El infumable dúo Bardají-Ferreras 'rebaja' el golpe catalán a mero show)

La proclividad de esa cadena hacia los independentistas catalanes ahora y antes hacia Podemos y todo lo que pudiera ser lesivo para Rajoy o el PP, no se debe a motivos ideológicos. Ni siquiera a afinidades políticas. (laSexta Noticias culpa del bulo del mantero a Europa Press para salvarle la cara a Ahora Madrid y Podemos)

Lo hacen por puro interés crematístico. Necesitan audiencia, descubrieron el filón de Podemos y los perroflautas, ocuparon el hueco aprovechando la desidia e ineptitud del director de Informativos de TVE, José Antonio Gundín y toda la Corporación RTVE y explotan la veta, porque si sube el share crecen los ingresos, los directivos perciben suculentos bonos y los situados en la cúspide de la pirámide de Atresmedia incrementan su patrimonio. (Los 'pijo-progres' de laSexta se unen al sectario Escolar para intentar descalificar a Periodista Digital...)

Es un sarcasmo y de los más sangriento que los de laSexta haya hecho suyo un eslogan como 'periodismo para informar'. (LaSexta se deja la piel por la libertad de expresión que llama 'presos políticos' a Andrés Bódalo, Alfon y los agresores de Alsasua)

¿El resto del periodismo nacional no es para informar? Lo cierto es que en la cadena que controla el millonario García Ferreras, junto a su mujer, la patrona de refugiados, Ana Pastor, presentan su sectaria, escorada y perniciosa cobertura de ese tema crucial para España que es el reto separatista en Cataluña, como 'periodismo de investigación'. Con toda la caradura. (Éxtasis de laSexta y Cuatro con la declaración voluntaria de Granados contra el PP mientras vuelven a pasar de puntillas con el juicio de los ERES andaluces)

Durante muchos meses, bastaba que Periodista Digital se hiciera eco de la presencia en el plató de laSexta, como "experto en derechos humanos", de un ex terrorista como Gonzalo Boye, colaborador de ETA en el secuestro del empresario Emiliano Revilla y condenado a 14 años de cárcel por el Supremo, para que llegase ipso facto a nuestra redacción una llamada de Atresmedia. (El secreto de por qué los tertulianos de derechas de Cuatro y laSexta son tan 'blanditos')

También sonaba el teléfono si se nos ocurría subrayar la contradicción que entraña montar programas denunciando que los sueldos de los directivos del Ibex son 30 veces superiores a los de sus empleados, cuando en el Antena 3 o laSexta son 50 veces superiores o más.

O que se organizase un tinglado descomunal, criticando la falta de mujeres en los órganos de dirección de las compañías españolas, cuando en Atresmedia escasean en su consejo de administración.

En cualquier caso, eran simplemente una manifestación de las miserias y falta de coherencia que lastran el periodismo español y desde el 'segundo grupo de comunicación audiovisual de España' se limitaban a hacer presiones difusas.

Presiones circunscritas al ámbito televisivo y que cristalizaron durante el mes de marzo de 2018 prescindiendo de Alfonso Rojo como tertuliano en Antena 3, después de dos años de asidua colaboración.

La maniobra de Bardají, perpetrada durante la Semana Santa y forzando a ‘La Razón' a despedir a nuestro director, tras cuatro años en los que el diario le publicaban sin cortapisa alguna dos columnas semanales, supone un salto cualitativo drástico y rompe una de las reglas no escritas del periodismo español en democracia.

Desde Periodista Digital y fieles al lema de que esta profesión obliga a llevar 'algo de alivio al débil y cierta intranquilidad al poderoso', seguiremos denunciando la falta de profesionalidad, las pifias éticas, el sectarismo y la manipulación de laSexta y de quien sea.

Cuesta imaginar cuales serán las próximas medidas que urdirán contra nosotros los Bardají y sus compinches, pero como "no nos dejen embarazados" -en palabras de nuestro director-, no podrán hacer mucho.