Periodismo
Alfonso Ussía y Pablo Iglesias. PD

Alfonso Ussía, más listo que los ratones colorados, ha escogido este 18 de julio de 2018 para meterle un zasca formidable al antifranquista Pablo Iglesias.

El articulista de La Razón recuerda en esta fecha en la que se celebraba el Alzamiento que mucho cargar contra la obra del franquismo, pero que muchos antifranquistas, empezando por el propio líder de Podemos, disfrutan a día de hoy de la herencia del dictador y además con una serie de privilegios entonces inimaginables.

Apunta Ussía al inicio de su artículo que:

Todavía hay majaderos que creen que a Sánchez, Iglesias, y sus socios nazis o terroristas, les importa la situación y ubicación de los restos mortales de Franco y José Antonio. Bobadas. Huesos y cenizas sólo pueden interesar a los tontos. Lo que hiere, afecta y cabrea al personal de la venganza es la Cruz, la inmensa Cruz que emerge del sopié de Cualgamuros y se hace visible en toda la ola sur de la sierra de Guadarrama.

Le recuerda al podemita que:

Pero tienen los resentidos muchas cosas por derribar previamente. La Seguridad Social, fundamental obra personal de Franco. La gran red de Hospitales Públicos, desde La Paz y el Piramidón al Gregorio Marañón, que se llamaba Francisco Franco cuando en maternidad no reservaban una planta entera para que no fueran molestados ni incomodados los padres de dos mellizos. Y pueden y deben pulverizar y dinamitar todas las grandes obras públicas del franquismo, y ahora que estamos en verano, los pantanos principalmente. Todas esas obras se construyeron en una situación económica cercana a la ruina, y con unos impuestos ridículos. El franquismo tuvo muchos y graves errores, como todo régimen autoritario. Pero se robaba poco.

Y remata:

Destrocemos todas las obras públicas del franquismo, pantanos, autopistas, viviendas obreras gratuitas, viviendas obreras subvencionadas, puertos, escuelas, universidades laborales, industrias y fábricas de titularidad estatal.... Todo es susceptible de ser demolido y devastado. Pero al menos, hasta que hayan terminado con todo - sea respetado el Gregorio Marañón hasta que los condes de La Navata abandonen el centro hospitalario-, dejen tranquila, libre, alta y erguida la gran Cruz de Cuelgamuros, que es el principal objetivo de los vengativos, que no los vengadores.