Periodismo
Federico Jiménez Losantos y Susanna Griso. PD

Lo de Atresmedia es para hacérselo mirar. Animados por la tropelía que les permitió perpetrar en 2011 el Gobierno Rajoy, al autorizar la ilegal fusión de Antena 3 y laSexta en un consejo de ministros convocado a escondidas en pleno verano, han creado a su alrededor los capos de la cadena un pringoso círculo de silencio, conchabeo y manipulación(laSexta oculta la batalla campal de los separatistas para no perjudicar a Puchi: "Protesta pacífica, reina la calma").

Si no das por bueno que 'Al Rojo Vivo' de Antonio García Ferreras o ‘laSextaNoche' hacen ‘periodismo para informar' y se te ocurre comentar que se han convertido en voceros del independentismo catalán o que cubren de forma escorada y sectaria asuntos tan trascendentes como el paro, las pensiones o la violencia callejera, quedas estigmatizado para siempre (Losantos señala a la mano negra de Soraya de filtrar a Nacho Escolar el caso del máster de Cifuentes: "Es el Gobierno de laSexta").

Todo con el único objetivo de forrarse, apoyando lo que sea y apuntandose a cualquier cosa, con tal de hacer caja.

Y lo tremendo es que la 'fiebre', de la que son responsables en última instancia personajes como Silvio González, Mauricio Casals o Javier Bardají, va contagiando paulatinamente a otros productos y programas del grupo.

Federico Jiménez Losantos no se ha cortado un pelo a la hora de darle un soberano palo a Susanna Griso por el reportaje manipulado sobre el machismo que 'Espejo Público' ofreció el 18 de julio de 2018 -Antena 3'monta un reportaje falso para denunciar acosos sexuales inexistentes-.

El periodista de esRadio y articulista de El Mundo escribe este 21 de julio de 2018 en 'La Otra Crónica' sobre el bochorno reportaje en el programa del primer canal de Atresmedia:

'Espejo ¿Púbico?' El Atresmedia/La Sexta, grupo creado ilegalmente por Soraya en contra del informe de Competencia y en la que Ferreras oficia como gran altavoz de la izquierda totalitaria, alcanzó el miércoles en 'Espejo Público' la máxima cota de indignidad profesional en materia femirroja o feminazi, según sensibilidades.

Añade que:

En el típico alarde progre, su directora Susanna Griso usó a una periodista joven y ayuna de escrúpulos para respaldar la propuesta de Pablo Iglesias de multar a los que piropean. Pero hacía falta encontrar gentuza masculina que piropeara a la valerosa reportera, y como no los había, ella los convenció para que le dijeran lo que luego les recriminó. Los hombres, dos de ellos gays, denunciaron la manipulación.

Y remacha:

Ojalá no los azoten hasta sangrar, como en Irán y en los sueños húmedos de Iglesias con Mariló.