Periodismo

Las obsesiones antisistema del equipo de Manuela Carmena son una broma macabra. Así, el programa de las fiestas de San Lorenzo en Madrid, del que es responsable el concejal delegado del Área de Economía, incluye un torneo de fútbol organizado por el sindicato de manteros para denunciar «la Ley de extranjería que mata, explota y criminaliza». Ver para creer.

Las aceras no son para los ciudadanos, sino para los manteros y es mentira que no ha habido un aumento significativo. Basta con acudir a la Gran Vía y cualquier calle para ver que sí ha habido un aumento significativo y actúan con total impunidad.

Sucedió el pasado 8 de agosto, durante el pregón de las fiestas de San Lorenzo, cuando Serigne Mbaye, portavoz del Sindicato de Manteros y Lateros y de la Asociación de Sin Papeles de Madrid, dijo que protestaba «en nombre de cualquier persona discriminada por el racismo institucional maquillado en este sistema de segregación» y que «sufrimos, como Mame, y como cualquier compañero mantero o latero perseguido por la policía por buscar su vida».

Unas palabras que han avivado aún más el conflicto entre la Policía y el Consistorio. La polémica fue creciendo a lo largo del fin de semana, a medida que el vídeo se difundía por las redes sociales.

Serigne, que compartió escenario con otra pregonera, la actriz Rossy de Palma, se mostró «orgulloso y sorprendido» de que hubieran contado con él para este evento. Con una camiseta en la que se leía «el racismo institucional condena a la manta», destacó «la convivencia intercultural» de Lavapiés, criticó «la especulación inmobiliaria de la zona», exclamó que «el barrio es nuestro» y gritó que «ningún ser humano es ilegal».

Ahora Madrid calificó de «fantástico» el pregón desde su cuenta de Twitter, pero la elección de Serigne para ponerse ante el micrófono no gustó a todos. La asociación de vecinos Madrid Centro preguntó al concejal del distrito, Jorge García Castaño, si «insultar a la Policía en el pregón es convivencia» y acusaron al Gobierno de Carmena de hacer «populismo en la calle».

Pero los más «indignados» son los agentes municipales, que fueron a Lavapiés con una pancarta para pedir «respeto», al sentir que se vuelven a verter sobre ellos las mismas acusaciones por las que ya denunciaron a la edil de Usera y Arganzuela, Rommy Arce, y al portavoz del Sindicato de Manteros y Lateros, Malick Gueye, tras la muerte de Mbaye. Un proceso judicial que sigue su curso.