Periodismo
Gabriel Rufián (ERC). PD
No sólo la democracia es más democracia dentro de Cataluña, sino que, según Rufián el periodismo es "más crítico" que el de Madrid

Sus salidas de tiesto le han convertido en uno de los diputados más mediáticos del Congreso y, sin duda, de ERC donde amenaza con desbancar al siempre polémico Joan Tardá.

Gabriel Rufián tiene una razón para explicar que siempre esté en el ojo del huracán de la polémica y así se lo ha explicado a Vanity Fair:

"Mi primer apellido me ha puesto la piel muy dura y prefiero parecer bruto y que me entiendan a pasar desapercibido".

Será por eso de que no soporta pasar desapercibido que cada vez que abre la boca sube el pan, y esta vez no iba a ser menos.

Polemista profesional asegura que la derecha catalana es más democrática que la del reto de España, a la que califica como "la del Valle de los Caídos", porque "hay tabúes que los catalanes hemos superado".

Puestos a despejar hacia fuera de Cataluña, y con el caso Pujol a pleno rendimiento, Rufián resuelve rápido las preguntas incómodas alegando que "nunca fue independentista" y que quizá sea "un producto de España más que de Cataluña".

No sólo la democracia es más democracia dentro de Cataluña, sino que, según Rufián el periodismo es "más crítico" que el de Madrid.

"Hasta TV3 es un poco mejor que la tele pública española, algo que no es difícil pues su programa más política de TVE hasta hace poco era el de Bertín Osborne".

Ahí es cuando la periodista arrincona a Rufián con una incrédula pregunta:

"¿Niega que en Cataluña también haya una prensa muy afín a quienes gobiernan la Generalitat?".

Y el diputado independentista no tiene más remedio que dar su brazo a torcer con un "es cierto, no lo puedo negar".

Eso sí, reticente a hincar la rodilla arremete contra los periodistas más críticos:

"Sí digo, y soy objetivo, que aquí aún no tenemos un Federico Jiménez Losantos".

Nada que ver con Carles Puigdemont o el juez Santi Vidal (el mismo que dijo que el Govern obtenía de forma "ilegal" los datos fiscales de los catalanes e investigaba a los jueces) para los que sólo tiene buenas palabras.

"Se le entiende y eso me parece primordial", dice del primero.

Es "un buen hombre" y un "buen político", dice del segundo.

Eso sí con los que no parece tener mucho feeling es con los miembros de Podemos Cataluña y Barcelona en Comú, a quienes define como "cobardes" por no apoyar a pies juntillas el proceso secesionista.