Periodismo
Carlos Alsina, Ramón Espinar y Alberto Garzón. PD

Ramón Espinar y Alberto Garzón se están ganando a pulso ser los tontos contemporáneos de Twitter.

Ambos políticos han aprovechado que la 'Operación Lezo' pasaba por Madrid que cualquier dato les ha venido al pelo para disparar contra el PP. Pero en lo último que han hecho han fallado como una escopeta de feria.

Y es que estos dos lumbreras, al enterarse de que se estaba investigando a Indra, no han tenido el menor empacho en decir que esta empresa es la encargada de recontar las papeletas electorales y encima, como diría el clásico, van y lo tuitean.

Carlos Alsina, este 21 de abril de 2017, les esperaba en 'Más de uno' (Onda Cero) con un buen jarabe de palo:

Podemos no ha desaprovechado la oportunidad de intentar rentabilizar políticamente la Operación Lezo de la Guardia Civil, en busca de indicios de pagos bajo cuerda o a Ignacio González directamente o al PP de Madrid a cambio de trato de favor en adjudicaciones y contratos públicos.

Añadía que:

El registro en la compañía Indra, por cierto, ha hecho hacer el ridículo a un par de dirigentes políticos: Alberto Garzón y Ramón Espinar. Que leen Indra y exclaman: ahí va, la empresa que cuenta los votos en las elecciones. Alerta, España, Garzón y Espinar (parlamentarios ambos) retozando en la charca de alimentar las sospechas sobre pucherazos electorales y otras hierbas. 

Les recordaba que:

A ver, amigos. Indra, entre otros servicios, ofrece éste de ofrecer, en las jornadas electorales, los avances de resultados que difunde el gobierno de turno y reproducimos los medios. Pero ni Indra ni empresa alguna cuenta los votos de los ciudadanos. Se ve que ni Garzón ni Espinar han formado parte nunca de una mesa electoral. Ni se han molestado nunca en saber quién lee las papeletas que les convierten a ellos, por ejemplo, en diputados. 

Y concluía:

¿Hay diputados que no saben cómo se cuentan los votos que les hacen a ellos mismos diputados? Opción una, los hay. Legisladores que ignoran las leyes. Opción dos, no los hay, pero disfrutan confundiendo a la gente. Los votos de las urnas los cuenta la mesa electoral. Con su presidente, sus vocales y los supervisores de los partidos garantizando que el recuento se haga como debe. Y el escrutinio lo hace tres días después la Junta electoral correspondiente, con los documentos que aportan las mesas electoral y, de nuevo, con los apoderados de los partidos (incluidos los de Podemos) de cuerpo presente. Los apoderados, sí. Indra, no.