Periodismo
Jordi Basté (RAC 1).

Durante mucho la RAC1 ha representado el lado más afín a la corpo independentista del Grupo Godó, mientras La Vanguardia pilotada por Marius Carol y la 8TV encabezada por el hoy retirado Josep Cuní intentaban fingir que se indignaban con hipocresía 'julianesca' en la RAC1 estaban sus 'Jordis', Jordi Baste o Jordi Armenteras dispuestos a convertir sus editoriales o tertulias en alegatos victimistas a favor de la independencia y contra un estado que maltrataba a Cataluña.--Jordi Basté exige "salir en masa" a pedir la libertad de los golpistas desde la radio del conde de Godó--

Cuando en septiembre de 2017 comenzó a agudizarse el tema de la DUI (la declaración unilateral de independencia) estos empezaron a recular. El editorial con el que Jordi Basté comenzó su programa el día 14 de noviembre 2017 fue una genuina llamada a la autocrítica. Se comprende si se tiene en cuenta el contexto, dado que muchos dirigentes que lideraron el proceso de sedición del Parlament como Anna Simó están empezando a hacer declaraciones similares contra la vía unilateral.Godó fulmina a Gregorio Morán por no arrodillarse ante el procés

Basté, premio Periodismo Rey de España 2017, no lo olvidemos, se erigía, pues, en profesor que regaña a un niño, profesor del independentismo regañalando/alecciando a los líderes indepes por utilizar métodos inadecuados.

"El independentismo ahora debe responder con el cerebro y no con las tripas. Si se actúa con las tripas siempre puedes tener una satisfacción, pero esta satisfacción dura 24 horas. Ahora habría que actuar con inteligencia, no cometer errores y, sobre todo, no provocar la bestia".

¿Quién es la bestia? Cabría preguntarle a Basté. No lo dice, pero en el que contexto es de suponer que es el enésimo insulto lanzado desde la corpo contra el Estado español.  La lección magistral del maestro seguía así:

"Sin embargo, lo que le hace falta al independentismo es ganar las elecciones del 21 de diciembre. El resto es una épica que tiene poco recorrido. Lo que hay que hacer es, efectivamente, dar por bueno lo que pasó el 1 de octubre. La declaración de independencia fue un hito inmenso. Ahora (...) debemos decir que no ha habido ningún tipo de condición para poder hacerlo efectivo"

 ¿Qué tuvo de hito la votación del 1 de octubre, con censos incontrolables y con la mitad de los colegios cerrados? ¡Ah, las imágenes de garrotazos que tanto difunde la corpo y que han servido y servirán para alimentar el victimismo ‘indepe' durante años! Entonces Basté debería dejar claro que el 1 de octubre será un hito para el ‘victimismo', porque para otra cosa no parece. Pero el ‘maestro' seguía con su lección de cómo llegar a la independencia:

"La independencia no se podrá implementar hasta que no se sea capaz de sumar las fuerzas independentistas con las fuerzas no independentistas. Primero se debe hacer con los autodeterministas. [se refiere a ‘los Comunes', de Podem, Ada Colau, Domenech y demás, con los que el a pesar de no ser ‘indepes' comparten espíritu victimista]"

"En ningún caso el independentismo puede abandonar la reivindicación del referéndum pactado con el Estado. No se debe abandonar en ningún caso. Sería absurdo dejar en un cajón la reivindicación del referéndum pactado", en ese momento Basté parecía poseído por el espíritu de la antigua Convergencia.La Vanguardia de Godó sube el tono separatista para que no se escuchen sus números rojos

"¡Un gran error con la bandera!"

El locutor terminaba señalando lo que consideraba un error, que era que en los actos independentistas se sacara siempre la bandera estelada, en lugar de la senyera (la bandera oficial catalana) que por el contrario si ha sido sacada en las manifestaciones multitudinarias de Sociedad Civil Catalana: "se ha entregado a los catalanes no independentistas, incluso a los que dicen que son catalanistas y no lo son, la bandera de todos los catalanes, la bandera de las cuatro barras. Un gran error del independentismo es haber dado la bandera a los unionistas".

"Antes de que el independentismo se lance contra mí..."

Ahora lo mejor de todo de la lección de Basté es que al acabar usó a Joan Tardá como escudo protector. Asegurando que "antes de que el independentismo lance contra mí todas las plagas de Egipto por lo que acabo de decir" aseguro que sus críticas eran compartidas íntegramente por el diputado de ERC Joan Tardá (que, en efecto, realizó declaraciones similares hace una semana que la corpo ha intentado que no fueran difundidas demasiado).Alfonso Ussía pide el Rey que revoque al 'traidor' Conde de Godó el título y la Grandeza de España

No deja de ser divertido que un periodista indepe reconozca que hay campaña de linchamiento por parte de los ‘indepes' (los de la revolución de las sonrisas no decían que los únicos medios que descalificaban eran los malvados medios de Madrid) y que para protegerse por unas pequeñas críticas se refugie detrás de un diputado de ERC, pero cada cual se defiende como puede.La Vanguardia de Godó hace sangre burlándose del crucero de Piolín en el que se alojan agentes de la Policía

A la misma hora que Jordi Basté pedia autocrítica desde RAC1, su principal competidora desde Catalunya Radio, Mónica Terribas, aseguraba (tras hacer el necesario recuerdo a su gran líder Oriol Junqueras y resto de coleguis aún empapelados) que ‘no sólo el independentismo había cometido errores', cualquier diría que Baste y Terribas estaban jugando a contrastar sus diferencias de criterio.

Terribas aprovechó en su editorial para recordar una vez más que la culpa de todo lo tenían ‘los poderes del Estado' y recordó que para los independentistas el motivo por el que Junqueras y los demás están en la cárcel es ‘por haber escuchado la voz de la sociedad catalana' (porque los catalanes no ‘indepes' no deben formar parte de la sociedad).

Por cierto, nótese que la autocrítica de Basté al independentismo, reiterada luego en la tertulia, al independentismo no es que han hecho algo mal o se han excedido, sino que no han medido la malignidad de sus rivales ese Estado bestia o esos unionistas pillastres que se quedan con la senyera. Eso es a lo máximo de autocrítica que llegan.