José Miguel Monzón Navarro, el Gran Wyoming.
EFE.
A Wyoming le pueden las ganas y le falta documentación. La "actuación temeraria" de la tripulación, que realizó maniobras "gravemente negligentes", fue la causa del accidente del Yakovlev-42
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El título del post publico en Público: "Se llevaron la pasta" desde el inicio a la conclusión es de grueso calibre.
La noticia en la que se apoya el Gran Wyoming es una nueva sentencia en el desgraciado caso del accidente del Yak-42, en el que fallecieron 62 militares españoles.
Tras subrayar, con razón, el impresentable modo en que se manipularon los cadáveres, debido a la obsesión del Gobierno Aznar y su ministro de Defensa por dar carpetazo cuanto antes a la tragedia, afirma el presentador de "El Intermedio" cosas que ponen los pelos de punta:
"El objetivo era que la dilación en el proceso no repercutiera en la intención de voto y, como se ha visto más tarde, que no se descubriera que el dinero destinado al transporte de los militares desaparecía por arte de magia, de forma que por el susodicho vuelo el Ministerio de Defensa pagó 149.000 euros de los que la compañía sólo cobró 38.422".
FALTA DE DOCUMENTACIÓN
A Wyoming le pueden las ganas y le falta documentación. La "actuación temeraria" de la tripulación, que realizó maniobras "gravemente negligentes", fue la causa del accidente del Yakovlev-42, en el que perdieron la vida 62 militares españoles que regresaban de cumplir su misión en Afganistán el 26 de mayo de 2003.
Así lo asegura la titular del Juzgado de Primera Instancia número 2 de Zaragoza, María Teresa Real Clemente, en la sentencia civil en la que condena a la línea aérea ucrania UM Air, a la intermediaria Chapman Freeborn y a la aseguradora rusa Busin Joint-Stock a indemnizar con 6,1 millones a los familiares directos de las víctimas.
No se habla por lado alguno de dinero evaporado, ni de tramas de corrupción.
¿VAMOS A CONTAR MENTIRAS?