Los trabajadores de Sogecable se concentran para mostrar su preocupación por la venta de Cuatro a Telecinco.
Lucía Fernández
Una vez en manos de Mediaset, de las 500 personas a las que afecta esta operación, unas 200 podrían quedarse sin trabajo
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El grupo Prisa ya se ha desentendido de Cuatro. Quién le iba a decir a Juan Luis Cebrián, consejero delegado del grupo, que su gran apuesta televisiva terminaría en manos de un archienemigo como Berlusconi, la cabeza de Mediaset. El mayor grupo de comunicación en español sigue sin devolver el dinero a los bancos -su deuda a mediados de 2010 ascendía a 4.747 millones de euros- y renuncia a una cadena de televisión que supone un lastre para el grupo.
De cara a los accionistas del fondo Liberty, que invertirá 660 millones de euros en el grupo, no se puede permitir las progresivas pérdidas de la cadena: de 2008 a 2009 los ingresos publicitarios se redujeron en 43 millones de euros (de 292 a 249 millones de euros) y, en el mismo periodo, los ingresos de explotación sufrieron una caída de 52 millones de euros (de 326 a 274 millones).
Al final, las decisiones de los responsables perjudican a los de abajo. Los trabajadores de Cuatro navegan desde hace meses en un barco a la deriva sin tener claro qué va a ser de su futuro. La Asociación de la Prensa de Madrid (APM) recoge las declaraciones de un miembro del Comité de empresa que reflejan la situación desastrosa en la que se encuentran:
"La dirección de Cuatro no se cortó en comunicarnos que hará lo que le resulte más barato, y que con nosotros no tiene ninguna relación, puesto que pertenecemos ya a Telecinco"
"El coste laboral de la operación se prevé doloroso"
La fusión, anunciada a finales de 2009, aún no tiene el visto bueno de la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), que en junio de 2010 decidió paralizar la compra de Cuatro por Telecinco para iniciar una segunda fase de análisis que, considera, puede suponer un obstáculo para "el mantenimiento de la competencia efectiva en distintos mercados audiovisuales y de comunicaciones electrónicas en España".
Los trabajadores de Cuatro realizaron una serie de concentraciones en los meses de abril y mayo, temerosos de despidos por la venta de la cadena a Telecinco --La sombra de Berlusconi atemoriza a los trabajadores de Cuatro--. Los afectados explicaban a Periodista Digital:
"Una vez en manos de Mediaset, de las 500 personas a las que afecta esta operación, unas 200 podrían quedarse sin trabajo"
Un representante del comité de empresa de Telecinco también ha declarado a la APM que una vez que los trabajadores de Cuatro se incorporen al equipo "ya se verá si sobra gente o no".