Eva Hache, durante la gala de los Goya.
EFE
/>
/>
/>
El discurso del presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, durante la gala de los Goya, en el que sostuvo que "Internet no es ni alternativa, ni sustituto, ni complemento al cine" no ha sentado nada bien al que fuese su antecesor en el cargo, Álex De la Iglesia, exponente del ala más crítica con el actual modelo de distribución que rige la industria. --Álex de la Iglesia, derrotado por la 'Ley Sinde': "Han pactado una ley que no conviene a nadie"--.
El director de 'La chispa de la vida', se muestra crítico a través de una columna de El País --El vacío está ya bajo nuestros pies--, con la alocución de González Macho al considerar que "Internet no es, y espero que estemos todos de acuerdo, tan solo un nido de piratas":
El primer paso es reconocer algo en lo que todos estamos de acuerdo: somos internautas, como decía el domingo el presidente de la Academia, Enrique González Macho. Todos somos parte de este entramado de comunicación. Pero al mismo tiempo, Enrique asegura que los recursos económicos del cine no pasan por los internautas. ¿Los recursos del cine no pasan por todos nosotros? ¿Los recursos del cine no pasan por el público? Entonces, ¿por dónde pasan?
Enrique, mi amigo y mi distribuidor Enrique, piensa que este cambio es prematuro, que "la industria cinematográfica no se puede permitir dar un salto al vacío". Creo, humildemente, que el vacío está ya bajo nuestros pies. No querer mirar es la más peligrosa de las cegueras. No es fácil, es incómodo pero es necesario.
BOYERO: "NO PUEDO AFIRMAR NADA MALO DE UNA CÓMICA QUE NUNCA ME HA HECHO GRACIA"
Este desacuerdo entre dos pesos pesados de la industria del cine no es el único efecto colateral que ha suscitado 'la fiesta del cine español'. La actuación de Eva Hache como maestra de ceremonias también ha sido el principal objeto de comentarios entre los internautas y críticos de televisión. Destaca de entre ellos el artículo de Carlos Boyero -crítico de cine de El País- --Paz para los complejos malvados--, en el que desvela los recelos que tenía respecto a ver a Eva Hache como presentadora de la celebración.
Enrique [González Macho] me comentó que la presentadora ideal de los Goya, algo que han hecho antes e inmejorablemente Rosa María Sardá y Andreu Buenafuente, era una meliflua y presuntamente ingeniosa señora que cada vez que la he visto en la tele me provoca un intrascendente aunque molesto ataque de nervios, una dama progresista llamada Eva Hache.
Pero la chica desinhibida e irónica lo hace bien, tiene ritmo y gracia (lo de incorporar su imagen como corrosivo interlocutor ante las películas que aspiran a los premios, es aceptable, tiene su punto), no puedo afirmar nada malo de una cómica que nunca me ha hecho gracia.
Por su parte el Faro de Vigo y La Voz de Galicia creen que los errores en la actuación de Hache estuvieron en el guión realizado por Globomedia:
Faro de Vigo
Si los chistes de Eva Hache oscilaban entre lo pueril y lo soso (el monólogo inicial fue una invitación a la fuga en masa, qué manía de dirigirse con guasa a los candidatos, que no saben qué cara poner), al menos los pequeños fragmentos en los que "aparecía" dentro de las películas nominadas tenía cierta gracia y estaban muy currados. Lo contrario que el numerito musical con el que cada año se pretende imitar al Hollywood bailón con resultados patosos.
La Voz de Galicia
Eva Hache cantó, bailó, cambió de vestidos, monologó, improvisó y se replicó a sí misma, pero no convenció en su primera experiencia en los Goya. No perdió la compostura, ni sus maneras de hablar, pero sus monólogos quedaron por debajo del que realizó Santiago Segura y que habría sido un buen monólogo de apertura.