Periodismo
Juan y Medio corta la falda de su compañera Eva Ruiz en Canal Sur. CS
Han hecho que me apetezca ver películas de Pajares y Esteso

La primera parte del título es de Rosa Belmonte; la segunda es nuestra. Pero es tan inusual que un periodista acreditado supere el temor a que le quiten puntos del 'carnet de progre' y escriba o diga realmente lo que piensa, desafiando a los zelotes de los políticamente correcto, que no nos hemos resitido a la tentación de reproducir la pieza que Rosa Belmonte publica en 'ABC' este 10 de septiembre de 2017.

Lo de 'zurrar a los gilipollas' lo añadimos de cosecha propia porque creemos, que tras leer esta columna, no queda otra (Juan y Medio corta la falda de su compañera de Canal Sur en directo y se monta la mundial).

JUAN Y MEDIO

Hoy toca defender a Juan y Medio de las nuevas monjas de Javier Marías (Dios bendiga a las auténticas) (Javier Marías da en el clavo y donde más duele a las feministas radicales).

Bajo otro disfraz, no quieren que haya besos (en las carreras ciclistas), escotes o minifaldas. Buenas razones convertidas en intolerancia.

Estamos protestando por los recortes, en este caso de la falda de Eva Ruiz en «La Tarde» por parte de Juan y Medio.

Canal Sur ha pedido disculpas: «El humor desafortunado no invalida la labor de un programa reconocido como servicio público».

«Un ejemplo cada día de historia de mujeres en su lucha por salir adelante y que cada tarde cuentan sus casos gracias a la gran empatía que les transmite el presentador».

Demonios, esta palabrería complaciente me ofende más que una chuscada. Teresa Rodríguez se preguntó qué pensarían los niños que pudieran toparse con esa escena. Lo mismo que con un chiste de Jaimito o con Shin Chan.

Y, claro, en este ambiente neopuritano da igual que Eva Ruiz haya dicho que todo estaba preparado, que se niega al uso lamentable de una broma acordada y a dar a nadie el poder de hacerse sentir víctima de nada.

Le hacen el mismo caso que a Samantha Geimer (¿hay que decir que salvando las distancias?) cuando dice que ha sido más víctima de una sociedad mediática y moralista que de Roman Polanski.

El problema es que hay de por medio una cadena pública. Que todo el mundo está a la que salta con TVE o Canal Sur.

Esta tiene difícil brujulear entre una programación a veces de pandereta y el nuevo qué dirán (¿hemos sido suficientemente feministas?).

Han hecho que me apetezca ver películas de Pajares y Esteso.

EL PISITO