Periodismo

TV3 se encuentra en esta semana en el punto de mira por la emisión de los spots de la campaña publicitaria que ha puesto en marcha la Generalitat a favor del referéndum (Surrealismo en TV3: inventa el idioma ‘mexicano’ para no decir español).

El Tribunal Constitucional (TC) advirtió el martes al director de TV3, Vicent Sanchis, y al de Catalunya Ràdio, Saül Gordillo, la resolución en la que les indica que no deben dar difusión a la consulta de independencia declarada ilegal (Los fanáticos de la pureza racial catalana cargan contra Nuria Roca tras su estreno en TV3).

Esta situación ha vuelto a disparar las críticas contra la televisión pública catalana y su excesiva sintonía ideológica con el Govern (Más bajo que TV3 ya no se puede caer: invitan al batasuno Otegi para que se ría de Albert Rivera).

Sin entrar en este debate, es innegable la dependencia económica que tiene TV3 de la Generalitat, según se refleja en las cuentas presentadas por la cadena al Registro Mercantil y a las que ha tenido acceso y recoge Fernando Cano en El Español.


Aval de la Generalitat por 75 millones de euros

De hecho, en estas cuentas Corporació Catalana de Mitjans Audiovis SA (CCMA), sociedad que agrupa a TV3 y a Catalunya Ràdio, la empresa reconoce que al cierre de 2016 podrá salvar su situación de fondo de maniobra negativo y de déficit presupuestario, solo gracias a las aportaciones del Govern.

Según estas mismas cuentas, la fotografía financiera de la televisión pública catalana no llama al optimismo. Al fondo de maniobra negativo y al déficit se suman unos elevados costes de personal, ingresos propios menguantes y una serie de compromisos con acreedores y con la administración que solo podrá sacar adelante gracias a la ayuda financiera pública.