Periodismo

Carles Puigdemont tiene cada vez más complicado convencer de su causa victimista a los belgas.

El canal RTBF se personó el 6 de febrero de 2018 en Waterloo, lugar en el que el expresidente catalán ha fijado su nueva residencia mientras espera a poder ser investido de nuevo presidente de Cataluña, para sondear la opinión de los vecinos de la zona.

Y la cadena belga se llevó el premio gordo al localizar a una vecina catalana que, banderita española en ristre, dijo a la cámara que el expresidente no era bien recibido en la zona y que ya iba siendo tiempo de regresar a España a rendir cuentas con los tribunales:

No pinta nada aquí. Es un cobarde y debe volver a España y afrontar la justicia.

 

 

EL PALO DE TABARNIA

No es la primera vez que este canal le amarga la existencia y la independencia a Carles Puigdemont. Nada más comenzar 2018, la RTBF abrazaba la creación de ese ente llamado Tabarnia -¡Tiembla, Puigdemont! La tele belga ya no se traga tus trolas separatistas y abraza exultante a Tabarnia-.

El expresidente, que se pegaba las horas viendo la televisión belga para ver qué se decía de él, seguro que sufrió un empacho y no precisamente por los mejillones ingeridos en alguno de esos restaurantes exclusivos a los que rápidamente se acostumbró en su 'exilio' belga.