Periodismo
Piquer con Fraga y a la derecha en su etapa en TVE. PD

Ha fallecido Carlos Robles Piquer: ministro del postfranquismo, secretario de Estado con UCD, ex director general de Radio Televisión Española... una ingente cantidad de cargos diplomáticos, pero para toda la clase política y mediática era siempre identificado por un cargo más familiar que profesional: ser el cuñado de Manuel Fraga Iribarne. 

Curiosamente en los inicios de la democracia Carlos Robles Piquer, que siempre apostó por el aperturismo y la democratización del régimen, no se afilió a la Alianza Popular del marido de su hermana - que en sus inicios intentaba una compleja conversión a la democracia sin renunciar a su pasado franquista - sino que lo hizo por la Unión de Centro Democrático de otro ex franquista, Adolfo Suárez, más dispuesto a borrar referencias al pasado bajo la hábil etiqueta del 'centrismo'.

9 meses asediado como director general de RTVE

Durante el Gobierno Suárez la cadena pública fue un auténtico hervidero. Constantemente la derecha política y mediático (y basta con ver las hemerotecas de medios como ABC o El Alcázar) acusaron constantemente a la televisión de estar más cerca de la oposición que del Gobierno, en especial durante el mandato de Fernando Castedo (1981) como Director General. En aquella época Castedo (que acabaría afiliándose al PSOE) tenía como colaboradores a Eduardo Sotillos en RNE (también del PSOE), Iñaki Gabilondo en TVE y José Luis Balbín (próximo al PCE y al PSOE).

Sin Adolfo Suárez en La Moncloa y con grandes sectores de la propia UCD convencidos de que RTVE era un instrumento en manos de la izquierda, la decisión en Consejo de Ministros de sustituir a Fernando Castedo por Robles Piquer al frente de RTVE tras unas elecciones gallegas nefastas para UCD, fue considerado un intento de 'corregir' esa situación. El problema para los centristas es que si Castedo representaba 'el ala izquierda', Robles Piquer sería el 'ala derecha' y esa guerra se trasladó a los propios trabajadores de la radio televisión pública: al poco de llegar hasta 180 trabajadores firmaron un comunicado contra Robles Piquer, que fue contestada por otra contra-carta firmado por otros 180 trabajadores a favor de él. Fue la llamada 'guerra de las firmas'.

Durante aquella etapa Robles Piquer sería constantemente atacado por PCE y PSOE que le acusaron de 'caza de brujas' y de 'censura' por no permitir en RTVE la presencia de la actriz erótica Sylvia Kristel. También fue atacado por todos los medios progresistas de la época, en especial Diario 16, a los que llegó a plantear una demanda por un artículo ('El cuñaismo' de Justino Sinova), la negativa de RTVE de llevar al director de Diario 16, Pedrojota Ramírez, a La Clave incrementó las campañas de este medio a la televisión pública.

Si unas elecciones gallegas lo pusieron, unas elecciones andaluzas lo quitaron. Las andaluzas de mayo de 1982 en las que se produjo un 'sorpasso' de AP a UCD. Los centristas consideraron que RTVE sacaba más a los 'fraguistas' que a los dirigentes de UCD y optaron por reemplazar a Piquer por Eugenio Nasarre.

La cercanía de Robles Piquer por el partido de su cuñado quedó claro cuando se afilió y paso a ser miembro de la ejecutiva de Alianza Popular. Durante su etapa en el equipo fraguista le tocó seguir lidiando con los medios (como la guerra con Diario 16 a los que llegaron a vetar en entrevistas por su campaña contra los 'populares'). Durante todas las guerras internas del partido en la época de las conspiraciones de AP / PP 'verstryngeras' o los experimentos 'manchistas' siempre se mantuvo al lado del fundador hasta que esté fundo el Partido Popular. 

Robles Piquer, en entrevistas y memorias, siempre intentó dejar claro que él mucho más que político o responsable mediático, era principalmente un diplomático.