Periodismo
Toñi Moreno, presentadora del programa «Viva la vida». TV

Todos tenemos 'algún muerto en el armario'. De diferentes colores, tamaños y olores, pero todos sin excepción, incluyendo las figuras de la tele.

Pese a la exposición pública que tiene desde hace muchos años, todavía hay episodios en la vida de Toñi Moreno, presentadora del programa «Viva la vida», que se desconocían.

La periodista sorprendió a todos con una declaración en su espacio de Telecinco cuando estaba entrevistando a Enrique San Francisco.

Moreno le preguntó a su invitado si había estado alguna vez en el calabozo, algo que terminó admitiendo:

«Yo he estado en los calabozos de Plaza de Castilla».

Y añadía:

«Yo he sido socio honorífico. No es que haya matado a nadie ni nada de eso. Lo que ocurre es que yo pasaba de las citaciones del juez, y si haces eso inmediatamente te ponen en busca y captura. Llegué a pasar por el calabozo unas 6 veces. Me trataban muy bien, la verdad... ya me conocían».

Pero la gran sorpresa llegó de la mano de la presentadora que no dudó en admitir que ella también estuvo entre rejas.

«Lo mío fue en Bolivia. Yo estaba trabajando y en un momento tuve que esconder una batería de una cámara, así que me la escondí ahí... ahí abajo... en mis partes. Pero me la pillaron».

Risas y lágrimas

El momento más emotivo de la tarde del sábado llegó de la mano de Enrique San Fracisco, que se encuentra en plena promoción de su monólogo:

«Ya no soy el que era».

El actor, que terminó llorando en directo, recordaba la muerte de su madre como uno de los momentos más duros que ha vivido.

«La pérdida fue lamentable».

Fue un trago muy difícil de digerir para San Francisco del que salió gracias a la ayuda de sus amigos.

Aunque durante su intervención también hubo momentos divertidos. El actor contó una anécdota que vivió con Lola Flores cuando estaba saliendo con su hija Rosario.

Y confesaba entre risas a Toñi Moreno:

«Me decía cosas cojonudas. Estaba un día con Juanito El Golosina y me decía: 'Vete del cuarto, porque me voy a teñir el chocho'. 'Sí, Enrique, yo me tiño el chocho con este líquido y un cepillo de dientes y se llama negro Nápoles'».