Periodismo
Belén Esteban RS

La venganza consiste en el desquite contra una persona o grupo en respuesta a una mala acción percibida. Vengarse se interpreta como "equilibrar la balanza", y ello tiene como consecuencia que muchos aspectos de la venganza se asemejen al concepto de justicia, haciendo que la diferencia entre los conceptos de venganza y justicia puedan parecer difusos, según wp.

La venganza persigue un objetivo injurioso antes que reparador. Consiste en forzar a quien haya hecho algo malo en sufrir el mismo dolor que él infligió, o asegurarse de que esta persona o grupo no volverá a cometer dichos daños otra vez. Muchos creen que la venganza es un acto que causa placer a quien la efectúa, aunque otros consideran que no es placer lo que se siente, sino que es la sensación del restablecimiento de la salud del que se venga, ya que la venganza traslada el daño de la víctima hacia el atacante, lo que hace que la víctima se libere de aquella "molestia", acontecimiento el cual, al interpretarlo de manera incorrecta es llamado placer.

Belen Esteban ya es dueña de la casa de Toño Sanchís y cualquier día la veremos posando en el jardín de su ex representante, una humillación que además puede salirle rentable. De momento, posa en bañador y con 8 kilos menos, lo contrario que Carlota Corredera, en la misma portada que la de Paracuellos.  Su otra enemiga, Campanario, muy recuperada, se fue de vacaciones románticas a Tenerife con Jesulín y hasta piensan otra vez en recasarse. Una reboda que ya nos anunciaron a golpe de talonario hace un año. Pero la fibromialgia trastocó sus planes. No nos consta que hayan devuelto el importe de la exclusiva, o sea que a lo mejor deben el posado. Paloma Cuevas, también retratada en bikini, es la reina de la semana, según informalia.

Ni Ana Boyer con Fernando Verdasco, reaparecidos en Madrid, ni Vargas Llosa, dolorido pero de la mano de Isabel Preysler, ocupan la portada de Hola. Esta semana la revista apuesta por Paloma Cuevas en su primer bikini, posado o robado. Puestos a comparar, ni el bikini de Carla Pereyra ni el de Mar Flores le hacen sombra al cuerpazo de la mujer de Enrique Ponce.

Y tal como sospechábamos la pasada semana, David Bisbal y Rosanna Zanetti no pusieron precio a su boda. Una exclusiva que pudo valorarse más que un concierto del almeriense y desde luego mucho más interesante que la boda (pagada) de Laura Sánchez y David Ascanio, y que sin embargo ocupaba la portada anterior de Hola. Bisbal y Rosanna han ido publicando las fotos de su día feliz en las redes sociales, a cuentagotas y sin mercadeos.

VÍDEO DESTACADO: Belén Esteban vs Toño Sanchís