Periodismo
Imagen del primer y último programa de 'Ahora, la mundial'.

Mediaset se apuntaba (aparentemente) un gol al adquirir los derechos para la emisión en abierto de todos los partidos del Mundial de Rusia. Es indiscutible que los encuentros de fútbol, que han ofrecido Cuatro y Telecinco, han congregado parte del interés de la audiencia en un mes, julio, habitualmente insulso para las cuotas de pantalla.

Sin embargo, hay una intrahistoria muy negativa para Mediaset, sobre todo para Telecinco, tras los partidos del Mundial que tiene de los nervios a Paolo Vasile. Más allá de que Mediaset (no hay más que ver el descalabro en Bolsa tras la eliminación de España) no ha capitalizado su inversión para el Mundial, la audiencia ha huido en estampida inmediatamente después de que terminaran los partidos.

Telecinco no ha logrado mantener a los espectadores y casos especialmente llamativos se han visto con el estrepitoso fracaso de un formato de éxito, Factor X, que se ha hundido pese a ser programado tras los partidos de La Roja. Como ejemplo, tras el partido entre España y Portugal, el programa de talentos perdía casi un 58% de share. Tremendo batacazo. Telecinco pasaba de un 68% de cuota de pantalla al 10'7% de Factor X. Por el camino se perdían millones de espectadores.Y esto ha sido una constante.

Lógicamente las mayores diferencias se han producido tras los partidos de la selección española, pero la pérdida de televidentes es una constante con una altísima media de casi un 30% de caída de audiencia. Solo Sábado Deluxe aguantaba relativamente el tirón perdiendo un 7% de share.

Por el camino se han quedado programas como Ahora La Mundial, de Joaquín Prat, que solo aguantó un programa o la serie La Verdad, maltratada por Telecinco que ha ido cambiando de día de emisión sin previo aviso o incluso la ha llegado a cancelar para tremendo enfado de actores y de los propios espectadores.

En su intento desesperado de mantener a la audiencia, los programadores de Telecinco han probado hasta con "cine de saldo", pero esto tampoco -como era lógico- ha funcionado aunque sí ha sido una solución bastante más económica y tal vez para paliar el desembolso no capitalizado de los derechos del Mundial que concluye este domingo 15 de julio con la Final (Francia - Croacia) y para colmo a una hora muy alejada del prime time, las cinco de la tarde.