Periodismo
Gonzalo y Naomi en 'First Dates'. TV

Se confirma que en España hay más tontos que botellines, pero pocos de la entidad de este Gonzalo.

El restaurante de First Dates continúa recibiendo a todo aquel que quiera encontrar su media naranja.

Esa era la intención de Naomi, que se llevó una sorpresa con Gonzalo, su cita, un transportista y modelo extremeño que ya estaba enamorado... pero de sí mismo.

"Sé que soy guapo porque me veo en el espejo. Me cuido mucho y entreno todos los días dos horas o dos horas y media. Me tiro una hora y media haciendo pesas, media haciendo abdominales y otra media corriendo".

Al conocer a Naomi, no se cortó en decir que la gaditana no estaba a su altura:

"Es una chica físicamente normal, ni guapa ni fea, normalita, del montón, que puedo tener tías mejores".

Y, para colmo, añadió su acento le parecía "cateto".

Desde el primer momento la cita hacía aguas. Gonzalo dejaba de prestar atención a su acompañante cuando pasaba Yulia Demoss, camarera del programa, algo que acrecentaba la tensión entre ambos.

"Le estoy hablando y está mirando para allá, mírame a mí a los ojos, y es una falta de respeto".

Gonzalo continuaba estropeando cada vez más la cita, recordando a la gaditana lo mucho que se gustaba a sí mismo:

"Ha merecido la pena, has conocido a un pibón como yo, me has conocido a mí".

Sin duda, la decisión final estaba tomada. Ambos rechazaron tener una segunda cita.

"Una persona puede ser muy guapa y luego la personalidad no... tiene que ser que compagine todo un poquito", se justificaba Naomi a cámara mostrándose totalmente en contra de la actitud que había tenido el modelo durante la cita.