Política
Mireia Boya y Anna Gabriel.

Se llama Mireia Boya -abstenerse rimas fáciles- y la muy tiparraca es diputada de CUP, ampara a los radicales de Arran que practican el terrorismo con el turismo y ella mientras, regenta un hotel--Los facinerosos de la CUP pinchan también las ruedas de bicicletas turísticas en Barcelona --.

Pero no le gusta propagarlo, ella oculta que es propietaria de un hotel rural situado en el bonito e incomparable Pirineo de Lérida--El valiente piloto de MotoGP que dice las cosas por su nombre a los vándalos de la CUP: "¡A la cárcel tendríais que ir, panda de vagos!"--.

Tal y como cuenta LIBREMERCADO, Boya practica la hipocresía, pues es la misma que pidió "desdramatizar las acciones simbólicas de Arran" contra el turismo--Los facinerosos de la CUP atacan yates y un restaurante en Mallorca en su campaña contra el turismo--.

Así hablaba Boya en Rac1 respecto al fascismo que practican los cachorros de su organización--Al menos siete hoteles de Barcelona han sufrido este año agresiones como la apoyada por la CUP--:

Son acciones simbólicas para denunciar el modelo turístico depredador de Barcelona.

Sin embargo, ella es dueña de un hotel rural. ¿Cómo le sentaría que le pintasen la fachada de su establecimiento y le rompieran los cristales de las ventanas, por ejemplo?

Según reveló OK diario, la diputada cupera ocultó en su declaración oficial de patrimonio que posee -al 50% con su hermano- un hotel rural en el Valle de Arán valorado en 250.000 euros. Según la declaración de bienes presentada en el Parlamento catalán, el único inmueble que posee Boya.