Política
Tomás Gómez y José Manuel Franco. PS

El ex secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, llamó este 20 de agosto de 2017, desesperadamente y con reiteración, a José Manuel Franco para negociar la colocación a tres de los suyos en el 'aparato' del PSOE en Madrid.

Tomás Gómez, el defenestrado por Pedro Sánchez como líder del PSOE de Madrid, busca un huequecito en la próxima Ejecutiva Regional de Madrid aunque sea aliándose con los partidarios de Pedro Sánchez y traicionando a los suyos.

Según fuentes del entorno de José Manuel Franco, la bajada de pantalones fueron reiteradas llamadas telefónicas y mensajes por escrito, dejando constancia y prueba de que Gómez solo quiere colocar a tres amigos.

Según publica Gabriel Sanz en Vozpopuli, sin embargo, Franco le ha dado largas y no ha respondido a sus mensajes.

"Franco se sorprendió de que el ex-secretário general se arrastrara pidiendo tan solo unas migajas".

Al respecto, el periodista Gabriel Sanz revela que, de espaldas a gran parte de los suyos, Gómez solo trata de colocar a Eusebio González Jabonero, Maru Menéndez y Noelia Martínez Espinosa.

Al no recibir respuesta de Franco, Tomás anunció en un artículo en La Razón la amenaza de un candidato alternativo, no importándole hacer añicos y dividir al antiguo tomasismo.

Esta vez, Gómez, antes de volver a llamar a Franco, ha amenazado en un artículo en La Razón con presentar un quinto candidato. Efectivamente, acto seguido al mencionado artículo Tomás Gómez volvió a escribir a José Manuel Franco.

"Sánchez no paga traidores", señalan partidarios de Pedro.

Efectivamente, no le ha importado a Tomás Gómez dejar a un lado, tan solo por unas migajas, a aquellos que le apoyaron en todos sus congresos. En primer lugar a Juan Segovia, diputado regional que apoyó a Tomás Gómez en cada uno de sus cónclaves y del que recibió su apoyo cuando se presentó a Secretario General.

Traiciona también a su íntimo amigo Antonio Miguel Carmona, quien siempre le ha defendido en todas las televisiones cuando era acusado de corrupción. Único candidato, si se presenta, capaz de hacerle frente a José Manuel Franco. Para los sanchistas "desde ahora a Gómez, en vez de Tomás le vamos a llamar Caín... Caín Gómez".

Lo peor ha sido que esta amenaza, acompañada de llamadas a Franco para negociar tres huequecitos, las hiciera a espaldas de los militantes que siempre le han apoyado, afiliados de base de una federación socialista demasiado acostumbrada a estos chanchullos.

Para los partidarios de Pedro Sánchez en Madrid, "el favor que parece hacernos Tomás Gómez con esta torpe jugada tampoco es tanto, dado que Juan Lobato solo rasca varios pequeños pueblos, Antonio Miguel Carmona mantiene las mismas posiciones que nunca le darán la victoria, representando la mayor parte del antiguo tomasismo más nuevos aliados, y Sara Hernández resiste sin posibilidad alguna de llegar a un acuerdo con nadie".

Como revelaba este domingo Periodistadigital, la jugada le ha salido mal a Tomás Gómez, consiguiendo exclusivamente confundir a los suyos con la bajada de pantalones inesperada frente a José Manuel Franco ( Las dudas del 'plurinacional' Pedro Sánchez sobre el futuro del PSOE de Madrid).