Política
Carles Puigdemont, expresidente autonómico de Cataluña. CT

El mundo artifical, paralelo y repleto de fantasías imposibles, creado por Puigdemont, Junqueras y el resto del equipo, ha costado muy caro a los catalanes y a España.

En un informe, al que ha tenido acceso Europa Press y que se realizó inicialmente por orden de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, incluye los contratos realizados por el CESICAT (Centro de Seguridad de la Información de Cataluña) o a través del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información de la Generalitat de Cataluña (CTTI), con el que el primero tiene un convenio de colaboración, y que han levantado sospechas de los investigadores.

El CTTI es el organismo del Gobierno catalán encargado de la contratación centralizada, la gestión y el suministro de soluciones en el ámbito de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) de toda la Administración autonómica, según recoge El Semanal Digital.

Según explica la Guardia Civil, aparte de la licitación pública habitual para la contratación de obras y servicios, el CTTI "ha estado utilizando de manera habitual los denominados Acuerdos-Marco, donde se regulan las condiciones que deben regir los contratos". En esos Acuerdos-Marco se contempla la prestación de servicios mediante dos modalidades: recurrentes y bajo demanda. Sin embargo, es esta última modalidad la que permite encargar la prestación de cualquier servicio con la única presentación a la sociedad adjudicataria del contrato, de una orden de trabajo, es decir, "sin necesidad de la publicidad derivada de una licitación pública".

La Agencia Nacional de Seguridad catalana

En el momento de realizar el informe, la Guardia Civil estaba investigando la creación de la Agencia Nacional de Seguridad catalana, considerando que para su desarrollo el CESICAT constituiría una parte "esencial". Por ello, seleccionó todos los acuerdos marco y contratos formalizados por la Generalitat de Cataluña entre los años 2012 y 2016 a través del CTTI, los que "a juicio" de los investigadores incluyeran la prestación de servicios y "en su marco de desarrollo se hubieran podido ocultar la creación y desarrollo de estructuras de Estado", entre las que se incluyera la citada Agencia Nacional de Seguridad.

Aprovisionamiento de datos

Muchos de estos contratos lo son bajo el epígrafe de prestación de servicios de Tecnología de la Información y Comunicación centrales de carácter continuado de la Generalitat de Cataluña para diversos departamentos. Entre ellos, los hay para el aprovisionamiento de infraestructura de proceso de datos; organismos y entes dependientes de la Generalitat; gestión tributaria basada en una solución de mercado y herramientas para su despliegue; servicios de consultoría, cumplimiento normativo y gobierno de riesgo para el CESICAT; servicio avanzado de detección y protección contra ciberamenazas o servicios de apoyo a la actividad derivada de la operación de la seguridad del CESICAT.

Riesgo de destrucción de pruebas

Para continuar su investigación, la Benemérita solicitó al Fiscal de la Audiencia Nacional -que dirigió la investigación en este sentido aunque en septiembre se unió la información al Juzgado 13 de Barcelona- que reclamara la "entrega inmediata" a las empresas de los "expedientes completos" de los acuerdos marco y el resto de contratos que hayan ejecutado con la Generalitat. No obstante advertía de que la petición se debía hacer siempre que no se pusiera en riesgo la investigación, ya que "estas gestiones podrían dar lugar a la destrucción" de "importantes pruebas".

De Assange a los rusos

Juntoa estos datos, muy avanzados, dos ingredientes más contribuyen a generar una extravagante atmósfera donde la ciencia ficción se entrelaza con el espionaje: la cada vez más clara participación de Julián Assange en la recreación de un paisaje represivo en Cataluña desde el Gpbierno de España y, por último, la extraña irrupción del espionaje ruso en la escena, con fines desestabilizadores para Europa.

Fuente Original: ESDiario /LEER MÁS

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